De acuerdo con el Real Decreto 390/2021, solo los técnicos competentes que posean la titulación académica y profesional habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades. En Barbués, es fundamental contratar a un técnico colegiado que conozca las particularidades constructivas de la provincia de Huesca y las exigencias de la zona climática B3-C2. El profesional debe realizar obligatoriamente una inspección al inmueble para verificar elementos constructivos, sistemas de climatización, orientación y sombras, garantizando que la calificación reflejada sea veraz y útil para el futuro comprador o inquilino. La profesionalidad del técnico asegura que las recomendaciones de mejora sean realistas y orientadas al ahorro económico real.
El parque de viviendas de Barbués, compuesto por unas 62 unidades, presenta características típicas de los núcleos rurales aragoneses. Predominan las viviendas unifamiliares de construcción tradicional, muchas de ellas anteriores a la normativa de aislamiento de 1979. Por ello, la calificación energética más habitual en la zona oscila entre las letras E, F y G. Estos inmuebles suelen presentar muros de gran inercia térmica pero con escaso aislamiento en cubiertas y carpinterías antiguas. Para mejorar la letra en la escala energética de Barbués, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con aislamiento térmico, la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, y la actualización de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en entornos rurales.
El marco legal que regula el certificado energético en Barbués es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, y las disposiciones específicas del Gobierno de Aragón a nivel autonómico. El organismo encargado de gestionar el registro es la Dirección General competente en materia de Energía del Departamento de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial de Aragón. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en este registro para que tenga validez legal en contratos de compraventa o arrendamiento. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética, que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de dióxido de carbono. Este documento tiene una validez de 10 años, salvo en los casos donde la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez máxima se reduce a 5 años según la última actualización normativa.
No disponer del certificado energético en Barbués al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves. Por ejemplo, publicitar la venta o alquiler de un piso sin mencionar su calificación energética puede conllevar multas de 300 a 600 euros. En casos más graves, como falsear el resultado del certificado o vender un inmueble sin entregar el documento original al comprador, las multas pueden alcanzar los 6.000 euros. Además de la sanción económica, el contrato de arrendamiento o compraventa podría ser impugnado por el receptor, causando problemas legales mayores al propietario. La inversión en un certificado legal y profesional es mínima comparada con los riesgos de su ausencia.