De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir esta certificación. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades. En Sevilla, contar con un técnico que conozca bien el parque inmobiliario local es fundamental para reflejar fielmente la realidad del inmueble. La labor del técnico incluye la inspección al inmueble obligatoria, donde se miden huecos, se analizan los materiales de fachada (como el ladrillo visto o enfoscados típicos de la zona) y se revisan los sistemas de climatización, vitales en el clima sevillano. Todos nuestros técnicos están debidamente colegiados y cuentan con el seguro de responsabilidad civil obligatorio para ejercer en la provincia de Sevilla.
Sevilla cuenta con un parque inmobiliario muy heterogéneo. En zonas como el Casco Antiguo, Triana o Los Remedios, abundan edificios construidos entre 1950 y 1980, antes de la primera normativa de aislamiento térmico (NBE-CT-79). En estas viviendas, la calificación más frecuente suele ser una E o F, debido a la falta de rotura de puente térmico en ventanas y muros sin cámara de aire. Por otro lado, en zonas de expansión como Sevilla Este o los nuevos desarrollos de Entrenúcleos, es habitual encontrar letras C o D. Para mejorar la nota en Sevilla, las medidas más efectivas suelen ser la instalación de toldos, la mejora del aislamiento en techos para combatir el calor radiante y la sustitución de antiguos splits por equipos inverter de alta eficiencia. Un inmueble con mejor letra puede reducir la factura eléctrica hasta un 40% durante los meses de verano.
El marco legal nacional lo establece el Real Decreto 390/2021, pero la gestión administrativa recae sobre la Agencia Andaluza de la Energía, dependiente de la Junta de Andalucía. Este organismo gestiona el Registro de Certificados Energéticos, donde es preceptivo inscribir cada informe para que tenga validez legal. La tasa 13.1.1 para el registro de certificados en viviendas unifamiliares o pisos es de 15,03€. Una vez registrado, la administración emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Citar fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica es esencial para entender los estándares de sostenibilidad que se exigen actualmente en todo el territorio andaluz.
No disponer del certificado energético vigente en Sevilla conlleva riesgos económicos significativos bajo la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar su calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear el resultado de la calificación o actuar como técnico certificador sin serlo.
En Sevilla, dada la alta rotación de viviendas de uso turístico y alquiler residencial, las inspecciones son cada vez más frecuentes, especialmente en los anuncios publicados en portales digitales.
Además del certificado energético, los edificios en Sevilla que superan los 50 años de antigüedad están obligados a pasar la ITE (Inspección Técnica de Edificios) o el IEE (Informe de Evaluación del Edificio). Estos trámites son complementarios y a menudo pueden coordinarse con la misma visita técnica. Si vas a realizar una reforma para mejorar la eficiencia, también podrías optar a las subvenciones de los fondos Next Generation, que requieren un certificado previo y uno posterior para justificar el ahorro energético conseguido mediante el aislamiento o la aerotermia.