Sena de Luna es un núcleo eminentemente rural donde predominan las viviendas unifamiliares de construcción tradicional y algunas edificaciones rehabilitadas. Gran parte de sus 381 viviendas fueron construidas antes de la implantación de normativas de aislamiento modernas, como el CTE de 2006. Debido a esto, y a su ubicación en la zona climática C1 (inviernos fríos), es muy común obtener calificaciones que oscilan entre las letras E, F y G.
Para mejorar esta nota en Sena de Luna, las intervenciones más eficaces suelen ser el trasdosado de fachadas con aislamiento térmico, la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, o la actualización de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa. Estas mejoras no solo suben la letra en la etiqueta, sino que incrementan el valor de mercado del inmueble.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, el cual endureció las exigencias para la certificación. En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), organismo encargado de tutelar el Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en este registro para que tenga validez legal ante terceros. La tasa administrativa actual en Castilla y León para una vivienda unifamiliar o piso es de 29,10€. Una vez tramitado, la etiqueta energética tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa. Todas nuestras gestiones siguen las directrices del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica.
No disponer del certificado energético en Sena de Luna al anunciar una vivienda puede acarrear graves consecuencias económicas. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
En una localidad con potencial para el alquiler vacacional o de temporada, los portales inmobiliarios bloquean cada vez más los anuncios que no disponen de esta información verificada, lo que supone un freno directo a la comercialización del inmueble.