La normativa vigente, específicamente el Real Decreto 390/2021, estipula que solo técnicos competentes pueden emitir el certificado energético Santiso. Estos profesionales deben poseer una titulación habilitante como arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico. Además, es indispensable que el técnico esté colegiado en su respectivo colegio profesional de la provincia de A Coruña. La elección de un técnico local es la opción más correcta, ya que conocen perfectamente las particularidades constructivas de la zona y la normativa autonómica de Galicia. El técnico es el responsable de realizar la inspección al inmueble, tomando datos de fachadas, huecos, sistemas de calefacción y producción de agua caliente sanitaria para garantizar la veracidad del certificado ante posibles inspecciones de la administración.
Santiso presenta un parque inmobiliario diverso con 59254 unidades residenciales, donde predominan las viviendas unifamiliares y edificios de construcción tradicional. Debido a la antigüedad media de muchas construcciones, gran parte de las viviendas de la zona suelen obtener calificaciones situadas entre las letras E y G, especialmente aquellas construidas antes de la implementación del Código Técnico de la Edificación de 2006. En la zona climática C1, las mayores pérdidas de eficiencia se producen por falta de aislamiento en envolventes y ventanas de vidrio sencillo. Para mejorar la letra en la etiqueta energética Santiso, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas, la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o la instalación de ventanas con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, lo que puede elevar la calificación hasta una C o D en inmuebles rehabilitados.
El marco legal que regula la certificación de eficiencia energética en España es el RD 390/2021. Sin embargo, en Galicia, la gestión recae sobre el INEGA (Instituto Enerxético de Galicia), dependiente de la Xunta. Este organismo es el encargado de supervisar el registro oficial y de emitir la etiqueta energética definitiva. Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez en contratos de compraventa o arrendamiento. La normativa gallega exige que la etiqueta sea visible en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler, ya sea en portales inmobiliarios o agencias físicas. El incumplimiento de este registro puede invalidar el contrato y acarrear sanciones administrativas. Las fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica y el IDAE avalan estos procedimientos para fomentar el ahorro energético nacional.
No disponer del certificado energético Santiso siendo obligatorio conlleva riesgos económicos significativos bajo la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres categorías: leves (de 300 a 600€), graves (de 601 a 1.000€) y muy graves (de 1.001 a 6.000€). Publicitar un inmueble sin mencionar su calificación energética es una de las infracciones más comunes detectadas en portales como Idealista o Fotocasa en la zona de Santiso. Además de la sanción económica, la ausencia del CEE puede paralizar una firma ante notario o permitir que el inquilino rescinda el contrato de alquiler alegando falta de información sobre los gastos energéticos de la vivienda. En una localidad con alta demanda de vivienda residencial y turística, la transparencia energética es un factor clave de seguridad jurídica.