El parque de 3.092 viviendas en Curtis presenta una tipología mixta. En el núcleo de Teixeiro predominan los bloques de viviendas construidos mayoritariamente entre 1970 y 1995, donde la calificación energética más común suele ser la E o la F, debido a la ausencia de aislamiento térmico en cámara de aire. Por otro lado, en las zonas más rurales del municipio, encontramos un gran número de viviendas unifamiliares de piedra o ladrillo. Para mejorar la letra en el certificado energético Curtis, las intervenciones más rentables suelen ser la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como la actualización de sistemas de calefacción por aerotermia, dada la zona climática C1. Las viviendas de obra nueva o rehabilitaciones integrales post-2007 suelen alcanzar niveles B o C con facilidad.
La tramitación del certificado en Curtis se rige por el RD 390/2021 a nivel nacional y por la normativa específica de la Comunidad Autónoma de Galicia. El organismo encargado de gestionar estas certificaciones es el Instituto Galego de Enerxía (INEGA), dependiente de la Xunta. Es fundamental que, una vez redactado el informe por el técnico, este se inscriba en el Rexistro de Certificados de Eficiencia Enerxética de Edificios de Galicia. Sin este paso de registro y el pago de la tasa de 5€, el documento carece de validez legal para ser presentado en notarías o publicado en portales inmobiliarios. La etiqueta oficial emitida por la Xunta incluye un código de verificación que garantiza la autenticidad del documento ante cualquier inspección administrativa o proceso de compraventa.
No disponer del certificado energético vigente en Curtis al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles: leves (de 300€ a 600€) por anunciar sin mencionar la calificación; graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado o actuar sin técnico titulado. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser invalidado y el propietario quedaría expuesto a demandas por parte del inquilino por falta de información sobre los gastos energéticos estimados de la vivienda.