Según la normativa vigente, el certificado energético San Salvador debe ser realizado exclusivamente por técnicos competentes que posean la titulación académica habilitante. Estos profesionales son arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros o ingenieros técnicos colegiados. El técnico es el responsable de realizar la inspección al inmueble obligatoria por ley para verificar elementos constructivos como el tipo de muros, la calidad de las ventanas (vidrios y marcos), el sistema de calefacción y la producción de agua caliente sanitaria. Contar con un técnico conocedor de la arquitectura tradicional de Valladolid asegura que las propuestas de mejora energética sean realistas y efectivas para reducir la factura de la luz y el gas en una zona de clima continental como la nuestra.
San Salvador es un núcleo rural con un parque inmobiliario reducido, compuesto por aproximadamente 29 viviendas. La tipología predominante son las casas unifamiliares de construcción tradicional o viviendas de autoconstrucción de mediados del siglo XX. Debido a su antigüedad y a que muchas no fueron construidas bajo normativas de aislamiento modernas (como el CTE de 2006), la calificación energética más común en la zona suele situarse entre las letras E y G. Las viviendas que han renovado sus cerramientos con doble acristalamiento o han sustituido antiguas calderas de gasoil por sistemas de biomasa o aerotermia pueden alcanzar calificaciones D o incluso C. En esta zona climática D3, mejorar el aislamiento de cubiertas y fachadas puede suponer un ahorro energético superior al 40% anual.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional. En el ámbito autonómico, la gestión corresponde al Ente Público Regional de la Energía de Castilla y León (EREN). Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en el Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios de Castilla y León para que tenga validez legal ante una venta o contrato de alquiler. Una vez registrado, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una 'G', en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa. Todas nuestras certificaciones cumplen estrictamente con los requisitos del Ministerio para la Transición Ecológica.
No disponer del certificado energético en San Salvador para anunciar, vender o alquilar una propiedad conlleva riesgos económicos significativos. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar un inmueble sin mencionar su calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el receptor por incumplimiento de los requisitos informativos obligatorios.
Dada la antigüedad de algunas edificaciones en la provincia de Valladolid, es común que los propietarios en San Salvador aprovechen la visita del técnico para realizar otros trámites necesarios. Aunque por el volumen de población la ITE (Inspección Técnica de Edificios) solo es exigible en municipios mayores o para edificios de cierta edad según el planeamiento urbanístico, siempre es recomendable un informe de evaluación del edificio si se planea una rehabilitación integral. Asimismo, si va a solicitar subvenciones de los fondos Next Generation para mejora de eficiencia energética, necesitará un certificado previo y otro posterior a la obra para justificar el ahorro conseguido.