De acuerdo con el Real Decreto 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir el certificado energético en San Justo. Este grupo profesional incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros (industriales, civiles, de montes, etc.) debidamente colegiados. La normativa exige que el técnico realice una inspección al inmueble obligatoria para tomar datos reales sobre la envolvente térmica (muros, ventanas, techos) y las instalaciones (caldera, aire acondicionado, termos). No confíe en servicios que prometen el certificado sin desplazamiento, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones administrativas graves tanto para el profesional como para el propietario demandante.
El parque de viviendas de San Justo, que cuenta con aproximadamente 657 inmuebles, es predominantemente de carácter rural y unifamiliar. Muchas de estas construcciones son anteriores a 1980, año en el que entró en vigor la primera normativa de aislamiento térmico en España (NBE-CT-79). Por ello, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Las viviendas situadas en el casco tradicional suelen tener muros de piedra de gran inercia térmica pero escaso aislamiento, lo que penaliza la letra final. Para mejorar esta calificación en la zona climática C1, recomendamos la instalación de trasdosados con aislante térmico en el interior y la sustitución de ventanas antiguas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, mejoras que pueden elevar la nota hasta una D o C.
En la comunidad autónoma de Castilla y León, el organismo encargado de gestionar las certificaciones es el Ente Regional de la Energía (EREN). El registro es obligatorio y debe realizarse de forma telemática. El marco legal se apoya en el RD 390/2021 a nivel estatal y en el Decreto 25/2014 a nivel autonómico, que regula el procedimiento de certificación y el control externo. Tras la inspección y el pago de la tasa de 29,10€ para viviendas, el propietario recibe la Etiqueta de Eficiencia Energética, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica y el IDAE supervisan que todos los anuncios de venta o alquiler incluyan esta información de forma transparente.
No disponer del certificado energético San Justo para un inmueble en oferta puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación urbana. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
En una localidad como San Justo, con un mercado creciente de alquiler vacacional y segundas residencias, la inspección de consumo y los portales inmobiliarios verifican sistemáticamente la presencia de este documento antes de publicar cualquier anuncio.
Además del certificado energético, los propietarios de inmuebles en San Justo pueden requerir otros trámites técnicos. Aunque en Castilla y León no se exige la cédula de habitabilidad como en otras comunidades, sí es relevante el Informe de Evaluación de los Edificios (IEE) para construcciones de cierta antigüedad en el núcleo urbano. Asimismo, si planea una reforma para mejorar la eficiencia energética y solicitar ayudas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, necesitará un certificado previo y otro posterior a la obra que demuestre la reducción del consumo de energía primaria no renovable en al menos un 30%.