Salce cuenta con un núcleo rural consolidado de 63 viviendas, muchas de las cuales presentan tipologías constructivas tradicionales previas a la normativa de aislamiento de 1979. Debido a su ubicación en la zona climática D3, donde la demanda de calefacción es alta, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas entre las letras E, F y G en edificios antiguos. Estas viviendas suelen carecer de rotura de puente térmico en ventanas y aislamiento en cámaras de aire. Por el contrario, las rehabilitaciones recientes o las escasas construcciones post-2007 suelen alcanzar niveles D o C. Para mejorar la letra en Salce, las acciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con aislante mineral y la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, aprovechando los recursos locales.
Incumplir la obligación de disponer del certificado energético en Salce puede acarrear graves consecuencias económicas y jurídicas según la Ley 8/2013. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Publicar anuncios sin mencionar la calificación energética o no renovar el certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear el resultado del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el receptor, alegando falta de información esencial sobre el estado del inmueble.