De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes que posean una titulación académica y profesional habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas ramas. En Salar, trabajamos exclusivamente con técnicos colegiados en la provincia de Granada, lo que garantiza un conocimiento profundo de la arquitectura local y los materiales de construcción típicos de la zona.
El técnico responsable no solo realiza los cálculos, sino que debe personarse obligatoriamente para realizar la inspección al inmueble, tomando medidas de los cerramientos, huecos, puentes térmicos y sistemas de climatización o agua caliente sanitaria. Elegir un técnico cualificado es vital no solo para cumplir la ley, sino para recibir recomendaciones de mejora que realmente ayuden a reducir el consumo de energía y mejorar el confort térmico de la vivienda.
El parque de viviendas de Salar, compuesto por unas 1.249 unidades, presenta una tipología variada que influye directamente en los resultados de la certificación. En el casco antiguo predominan las viviendas unifamiliares de muros gruesos pero con escaso aislamiento en cubiertas, lo que suele arrojar calificaciones de tipo E o F. Por otro lado, las construcciones posteriores al año 2007, que ya aplicaban el Código Técnico de la Edificación (CTE), suelen alcanzar letras C o D.
Dado que Salar se sitúa en la zona climática D3, los factores que más penalizan la nota son las infiltraciones de aire y la ineficiencia de las calderas antiguas. Las mejoras más efectivas en esta zona para subir de letra incluyen el trasdosado de fachadas con aislamiento térmico y la sustitución de ventanas de vidrio simple por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. Una vivienda bien calificada en Salar puede suponer un ahorro de hasta el 40% en las facturas de calefacción durante los meses de invierno.
La normativa que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, mientras que en el ámbito autonómico es la Junta de Andalucía quien gestiona el registro a través del PUEA (Portal de la Unión Energética de Andalucía). Es obligatorio que todo certificado realizado en Salar sea inscrito en este registro oficial para que tenga validez legal ante notarios y registradores.
El órgano competente supervisa que los informes cumplan con los estándares técnicos exigidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Una vez registrado, se emite la etiqueta energética, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto en aquellos casos donde la calificación sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Nosotros nos encargamos de todo el proceso de registro telemático sin coste adicional para el cliente.
La carencia del certificado energético en Salar no es un asunto menor. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las sanciones por incumplimiento pueden oscilar entre los 300€ y los 6.000€. Publicar un anuncio de venta o alquiler en portales como Idealista o Fotocasa sin mostrar la calificación energética se considera una infracción leve.
Más allá de las multas administrativas, no disponer del certificado en el momento de la venta puede paralizar la firma ante notario, ya que el registrador de la propiedad exigirá el código de registro del CEE para inscribir la transmisión. En el caso de alquileres, el inquilino podría incluso impugnar el contrato por falta de información esencial sobre el gasto energético del inmueble. Evita sanciones contratando tu certificado hoy mismo.