La normativa vigente estipula que solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades, todos ellos debidamente colegiados. En Roturas, nuestros técnicos cuentan con la experiencia necesaria para evaluar las particularidades constructivas de la zona, como los muros de carga tradicionales o los sistemas de calefacción por biomasa o gasoil habituales en el entorno rural de Valladolid. El técnico tiene la responsabilidad de realizar la inspección al inmueble obligatoria, donde tomará datos de la envolvente térmica (muros, ventanas, cubiertas) y de las instalaciones de climatización y agua caliente sanitaria para garantizar la veracidad de la calificación obtenida.
El municipio de Roturas cuenta con un parque inmobiliario de 58 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares de tipología rural. Muchas de estas construcciones son anteriores a la normativa de aislamiento de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas bajas, predominantemente letras E, F o G. La ubicación en la zona climática D3 exige un aislamiento reforzado para combatir las bajas temperaturas invernales. Es común encontrar viviendas que han realizado mejoras parciales, como la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías de aluminio con rotura de puente térmico o la instalación de calderas de condensación, lo que puede elevar la calificación a una letra D. En el caso de rehabilitaciones integrales que incluyan trasdosados térmicos o sistemas de aerotermia, es posible alcanzar niveles de eficiencia B o incluso A, reduciendo drásticamente el consumo mensual.
Toda certificación energética en Roturas debe cumplir con el RD 390/2021, que transpone las directivas europeas sobre eficiencia en edificios. En el ámbito autonómico, el órgano competente es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en su registro para que tenga validez legal ante terceros. Una vez completado el registro, se emite la etiqueta energética oficial, que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Este documento tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa estatal.
Vender o alquilar una propiedad en Roturas sin disponer del certificado energético vigente puede acarrear sanciones económicas considerables. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por no entregar el certificado al comprador o arrendatario en el momento del contrato.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquirente al no cumplirse los requisitos legales de información al consumidor.