Según establece el RD 390/2021, solo los técnicos competentes con titulación habilitante pueden suscribir este documento. En Robledo de Chavela, trabajamos con arquitectos, aparejadores e ingenieros colegiados que conocen la arquitectura local, desde las construcciones tradicionales de piedra hasta las urbanizaciones más modernas. La elección de un técnico colegiado es fundamental, ya que este profesional debe contar con un seguro de responsabilidad civil vigente y estar dado de alta en los registros profesionales correspondientes. La inspección al inmueble es un requisito innegociable; el técnico debe comprobar personalmente elementos como el tipo de caldera, el espesor de los muros, la calidad de la carpintería exterior y la orientación del edificio para garantizar que la calificación obtenida sea real y útil para el futuro comprador o inquilino.
El parque de viviendas de Robledo de Chavela, compuesto por 3.423 unidades, presenta una tipología mixta. El casco histórico cuenta con viviendas antiguas donde es frecuente encontrar muros de carga de gran espesor pero con escaso aislamiento térmico, lo que suele derivar en calificaciones E o F. Por otro lado, la gran cantidad de viviendas unifamiliares en urbanizaciones periféricas, muchas construidas entre 1980 y 2007, suelen obtener una letra E debido a las pérdidas de energía por la envolvente (cubiertas y fachadas). En la zona climática D3, las mejoras que más impacto tienen en la nota final son la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como la instalación de sistemas de aerotermia o calderas de condensación, que pueden elevar la calificación hasta una C o incluso una B en inmuebles rehabilitados.
Toda certificación en Robledo de Chavela debe cumplir con la normativa estatal del Real Decreto 390/2021. En el ámbito regional, el organismo encargado de gestionar estos expedientes es la Dirección General de Descarbonización y Transición Energética de la Comunidad de Madrid. El proceso de registro es estrictamente telemático. Una vez finalizado el registro, se emite la Etiqueta de Eficiencia Energética, que es el documento visual que debe acompañar a cualquier oferta, promoción o publicidad dirigida a la venta o arrendamiento. Es importante destacar que el certificado tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Fuentes oficiales como el IDAE subrayan la importancia de este trámite para fomentar la transparencia en el mercado inmobiliario español.
La carencia del certificado energético no es un asunto menor. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las sanciones por incumplimiento pueden oscilar entre los 300€ y los 6.000€. En Robledo de Chavela, donde existe un mercado activo de segundas residencias y alquiler vacacional, los portales inmobiliarios están obligados a mostrar la etiqueta. Las infracciones leves (como no mencionar la calificación en los anuncios) conllevan multas de hasta 600€. Las graves, como vender una propiedad sin entregar el certificado al comprador, pueden llegar a los 1.000€. Por último, falsear los datos del certificado se considera una infracción muy grave con multas de hasta 6.000€. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquirente por falta de información veraz.