Ráfales es un núcleo rural con una arquitectura rica en piedra y materiales tradicionales. De sus 198 viviendas estimadas, una gran parte se encuentra en su casco histórico, con muros de gran inercia térmica pero, a menudo, carentes de aislamientos modernos en cubiertas. Por ello, la calificación energética típica en el municipio suele situarse en las letras E o G para construcciones anteriores a 1980.
Sin embargo, las rehabilitaciones realizadas en los últimos 15 años han mejorado significativamente estos valores. Para subir de una letra G a una E o D en Ráfales, las medidas de mejora más efectivas suelen ser:
- Sustitución de carpinterías antiguas por ventanas de PVC con rotura de puente térmico y doble acristalamiento.
- Aislamiento de techos en plantas bajo cubierta, donde se pierde hasta un 30% de la energía.
- Instalación de sistemas de biomasa o aerotermia, muy recomendables en esta zona climática B3-C2.
Toda certificación en Ráfales debe seguir las directrices del Gobierno de Aragón. El organismo encargado de gestionar estas etiquetas es la Dirección General de Energía y Minas del Departamento de Industria. El registro es 100% telemático, lo que agiliza los trámites de compraventa de forma notable. La validez general del certificado es de 10 años, excepto en los casos donde la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa más reciente.
Es imperativo que el propietario conserve el documento original y la etiqueta energética, ya que son exigibles por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Si se realizan reformas que mejoren la eficiencia del inmueble, es aconsejable renovar el certificado para reflejar la nueva realidad y aumentar el valor de mercado de la propiedad.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado. En Ráfales, las multas pueden oscilar entre los 300€ y los 6.000€ dependiendo de la gravedad de la infracción. Las infracciones leves incluyen anunciar el alquiler o venta de la vivienda sin mencionar la calificación energética.
Las infracciones graves o muy graves se dan cuando se vende o alquila un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario, o cuando se falsean los datos del informe técnico. Además de la multa económica, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino, lo que genera una inseguridad jurídica innecesaria que se solventa fácilmente tramitando el certificado con técnicos oficiales. Contratar ahora.