Pajares de Adaja, con un censo aproximado de 172 viviendas, presenta un parque inmobiliario compuesto mayoritariamente por viviendas unifamiliares y casas de pueblo tradicionales. Gran parte de estas construcciones son anteriores a la normativa de aislamiento de 1979 (NBE-CT-79), lo que suele derivar en calificaciones energéticas E, F o G. Estas viviendas suelen carecer de aislamiento en cámaras de aire y cuentan con sistemas de calefacción por caldera de gasoil o biomasa. Para mejorar la letra en la etiqueta, las intervenciones más recomendadas en esta zona de Ávila incluyen el trasdosado interior de muros exteriores y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo. En las escasas construcciones posteriores a 2007 (CTE), es posible encontrar calificaciones D o incluso C si cuentan con apoyo solar térmico.
La normativa que regula el certificado de eficiencia energética en Pajares de Adaja emana del Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, y de la normativa específica de Castilla y León para su registro. El órgano competente en la región es el EREN (Ente Regional de la Energía de Castilla y León), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en este registro para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. La tasa administrativa actual para una vivienda es de 29,10€, y el registro otorga una etiqueta oficial con un código de verificación único. Este proceso garantiza que el documento ha sido supervisado y cumple con los estándares técnicos exigidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
No disponer del certificado energético en Pajares de Adaja al anunciar un inmueble para la venta o alquiler puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Anunciar la vivienda sin mencionar la calificación energética o no entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar sin que el certificado esté vigente o registrado ante el EREN.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Además de la multa, la ausencia del CEE puede paralizar una firma en notaría o ser causa de rescisión de contrato de alquiler por parte del inquilino.