El parque de viviendas en Pajarejos, compuesto por aproximadamente 35 unidades, refleja la realidad del entorno rural segoviano. Predominan las viviendas unifamiliares aisladas y las casas de pueblo tradicionales. Debido a que gran parte de estas construcciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación más frecuente suele oscilar entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento térmico en cámaras de aire y al uso de sistemas de calefacción poco eficientes, como calderas de gasoil antiguas o chimeneas abiertas. En la zona climática D3, donde los inviernos son rigurosos, las mejoras que más impacto tienen en la nota final son la instalación de trasdosados con lana de roca o poliestireno, y el cambio de ventanas simples por vidrios bajo emisivos con rotura de puente térmico, lo que podría elevar la calificación a una letra D o C.
La normativa que regula el certificado energético en Pajarejos se basa en el marco estatal del Real Decreto 390/2021 y en las disposiciones específicas de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de gestionar estos expedientes es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), que administra el Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en este registro para que tenga validez legal ante notarios y agencias. La validez máxima del documento es de 10 años, excepto cuando la calificación energética es de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales, como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica, subrayan la importancia de este documento no solo como un trámite, sino como una herramienta para reducir el consumo energético nacional.
No disponer del certificado energético en Pajarejos al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en tres niveles: leves (300€ a 600€), por anunciar un inmueble sin mencionar su calificación; graves (601€ a 1.000€), por vender o alquilar sin entregar el certificado al adquirente; y muy graves (1.001€ a 6.000€), por falsear el resultado del certificado. En una localidad pequeña, el control puede parecer menor, pero los portales inmobiliarios y los notarios en Segovia exigen el código de registro del EREN de forma sistemática. Además, la ausencia de este documento permite al inquilino o comprador resolver el contrato o reclamar daños y perjuicios, ya que se considera un vicio oculto en la información básica del inmueble.