La normativa vigente establece que solo técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir un certificado de eficiencia energética en Padilla de Arriba. Estos profesionales son principalmente arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos. Todos ellos deben estar colegiados y contar con formación específica en eficiencia energética de edificios.
La labor del técnico incluye obligatoriamente la inspección al inmueble, donde se toman medidas, se analizan los materiales de la fachada, el tipo de ventanas y, sobre todo, los sistemas de climatización (calderas de gasoil, biomasa o radiadores eléctricos muy comunes en la zona). Elegir un técnico que trabaje habitualmente en la provincia de Burgos garantiza que conocerá las soluciones constructivas típicas de la comarca y podrá asesorar sobre las mejoras más rentables para subir la calificación del inmueble.
Padilla de Arriba posee un parque inmobiliario reducido de aproximadamente 103 viviendas, donde predominan las construcciones unifamiliares de tipología rural, muchas de ellas con muros de piedra o adobe característicos de esta zona de Burgos. Dada la antigüedad de gran parte de estas edificaciones, lo más habitual es obtener una calificación energética E, F o G.
Al estar situados en la zona climática D1, el invierno es riguroso y la demanda de calefacción es el factor determinante. Las viviendas que no han sido reformadas recientemente suelen carecer de aislamiento en cámaras de aire, lo que penaliza la nota final. Sin embargo, hemos detectado que mediante el cambio de ventanas a sistemas de doble acristalamiento con rotura de puente térmico y la sustitución de antiguas calderas por sistemas de biomasa o aerotermia, se puede alcanzar fácilmente una letra D o incluso C en rehabilitaciones integrales, incrementando notablemente el valor de mercado de la propiedad.
El marco normativo que regula esta materia es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, el cual amplió la obligatoriedad de los certificados a locales, edificios públicos y viviendas destinadas al alquiler vacacional. En nuestra comunidad, el órgano encargado de la gestión es el Ente Público Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda.
El registro es un paso indispensable; un certificado sin su correspondiente número de registro autonómico no tiene validez legal para una escritura ante notario. El técnico debe subir el archivo XML generado por el software oficial a la plataforma CERES (Certificación Energética de Edificios). Una vez validado, se genera la etiqueta energética que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Este documento tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa.
No disponer del certificado energético vigente en Padilla de Arriba puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear el resultado del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquirente debido a un defecto de información esencial, lo que generaría problemas legales adicionales para el propietario.