Según la normativa vigente, el certificado energético en Ontur debe ser realizado exclusivamente por técnicos competentes que posean la titulación académica habilitante, tales como arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales o ingenieros técnicos. Es imperativo que el técnico esté colegiado y cuente con el software oficial reconocido por el Ministerio para la Transición Ecológica (como CE3X o CEX). La labor del profesional incluye obligatoriamente la inspección al inmueble, donde se verifican elementos críticos: el tipo de muros, el grosor de los aislamientos, la calidad de las ventanas (vidrios y marcos) y los sistemas de climatización o producción de agua caliente sanitaria. Contratar a un experto en la provincia de Albacete garantiza un conocimiento profundo de las soluciones constructivas típicas de la comarca.
El parque de viviendas de Ontur, compuesto por 1.478 unidades, presenta una mezcla de viviendas tradicionales en el casco urbano y construcciones más recientes. Gran parte de las viviendas unifamiliares fueron construidas antes de la entrada en vigor de normativas térmicas estrictas, por lo que es habitual obtener calificaciones energéticas E o F. Estas viviendas suelen presentar puentes térmicos en pilares y falta de aislamiento en cámaras de aire. En cambio, los edificios construidos tras el año 2007 suelen alcanzar letras D o C. Para mejorar la letra en Ontur y reducir la factura de la luz, las recomendaciones más efectivas suelen ser la instalación de calderas de biomasa o aerotermia, así como el trasdosado de fachadas con lana de roca, dada la severidad climática de la zona D3.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, el cual amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos. En nuestra región, el registro oficial depende de la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha. Es obligatorio que todo certificado sea registrado en su plataforma telemática para que tenga validez legal frente a notarios y registradores de la propiedad. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética, que tiene una validez máxima de 10 años, a menos que la calificación sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE subrayan la importancia de este documento para la transparencia en el sector inmobiliario de Albacete.
No disponer del certificado energético vigente en Ontur al anunciar una propiedad puede acarrear graves consecuencias legales y económicas. Según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear el resultado del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
Además de la multa, el contrato de compraventa o arrendamiento podría ser impugnado por el receptor por incumplimiento de los requisitos informativos obligatorios.
Además del certificado energético, los propietarios en Ontur pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad de su edificio. Si su inmueble tiene más de 50 años, es probable que deba realizar la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación de Edificios (IEE). Estos trámites son complementarios y, en muchas ocasiones, pueden ser realizados por el mismo técnico colegiado que gestiona su CEE, optimizando así los costes de desplazamiento y gestión administrativa en la zona de Albacete.