El parque de viviendas de Ojos-Albos, compuesto por 158 unidades, refleja la arquitectura típica de los núcleos rurales abulenses. Gran parte de las construcciones son anteriores a la normativa de aislamiento de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre la E y la G. Estas viviendas suelen presentar muros de piedra o ladrillo sin cámara de aire y ventanas de carpintería sencilla.
Para las viviendas unifamiliares de la zona, las mejoras que más impacto tienen en la letra del certificado son la instalación de calderas de biomasa o pellets, dada la disponibilidad de combustible en el entorno rural, y el trasdosado de muros con aislamiento térmico. En inmuebles de reciente construcción o rehabilitados bajo el CTE actual, es posible alcanzar calificaciones C o D. Un certificado bien ejecutado en la zona climática D3 permite identificar ahorros potenciales de hasta un 40% en la factura de calefacción mediante intervenciones estratégicas.
El marco legal estatal viene definido por el Real Decreto 390/2021, pero la gestión administrativa recae en la Junta de Castilla y León a través del EREN (Ente Regional de la Energía). El registro se realiza de forma telemática a través de la plataforma CERES (Certificación Energética de Edificios). Una particularidad clave en esta comunidad es que, desde hace varios ejercicios, las viviendas destinadas a uso residencial están exentas del pago de tasas públicas de inscripción.
Tras el registro, el propietario recibe la Etiqueta Energética, que es el documento visual que debe figurar en cualquier anuncio publicitario en portales como Idealista o Fotocasa. Este registro tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales para cualquier consulta son el IDAE y la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León.
No disponer del certificado energético en Ojos-Albos durante la venta o alquiler de un inmueble conlleva riesgos legales y económicos significativos bajo la Ley 8/2013. Las infracciones se clasifican en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la vivienda sin mencionar la calificación energética o no renovar el certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar el inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear los datos del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
Dada la pequeña población de 62 habitantes y el carácter rural de Ojos-Albos, muchas operaciones se realizan entre conocidos, pero la falta del documento puede paralizar la firma ante Notario o provocar reclamaciones posteriores por vicios ocultos relacionados con el gasto energético del inmueble.