Muelas del Pan cuenta con un parque de 769 viviendas, donde predominan las construcciones unifamiliares de tipología tradicional y viviendas de mediados del siglo XX. Debido a su ubicación en la zona climática D3, donde los inviernos requieren un uso intensivo de calefacción, la calificación más habitual en los inmuebles que no han sido rehabilitados oscila entre la E y la G. Esto se debe a la falta de aislamiento térmico en muros de piedra o ladrillo antiguo y a ventanas de vidrio sencillo. Sin embargo, en viviendas construidas bajo el CTE de 2007 o rehabilitadas con sistemas de aerotermia o calderas de biomasa, es frecuente alcanzar calificaciones C o D. Para mejorar la letra en Muelas del Pan, recomendamos el trasdosado interior de fachadas y la sustitución de carpinterías por PVC con rotura de puente térmico.
La normativa que regula la eficiencia energética en Muelas del Pan emana del RD 390/2021 a nivel nacional y de la normativa propia de la Junta de Castilla y León para su ejecución. El órgano encargado de gestionar los certificados es el Ente Regional de la Energía (ERREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Tras la inspección técnica, es obligatorio inscribir el informe en este registro para obtener la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años (excepto si la calificación es G, en cuyo caso caduca a los 5 años). El propietario debe conservar el certificado original y entregarlo al comprador o mostrarlo al arrendatario, cumpliendo así con las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La carencia del certificado energético Muelas del Pan en procesos de venta o alquiler puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como anunciar la venta de un piso en portales inmobiliarios sin mencionar la calificación energética, conllevan multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como no entregar el certificado al comprador o arrendatario, pueden alcanzar los 1.000€, mientras que las muy graves (falsificación de datos) llegan hasta los 6.000€. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el comprador al faltar una información esencial sobre las características del inmueble.