Según el Real Decreto 390/2021, el certificado debe ser realizado por un técnico competente que posea la titulación académica habilitante, como arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos. En Mozota, trabajamos con profesionales colegiados en Zaragoza que garantizan la máxima precisión en la toma de datos durante la inspección al inmueble. El técnico no solo mide las estancias, sino que analiza la envolvente térmica (muros, ventanas y cubiertas) y los sistemas de climatización y agua caliente sanitaria. Contratar a un profesional cualificado asegura que las recomendaciones de mejora sean realistas y útiles para reducir la factura energética del futuro inquilino o comprador.
El parque de viviendas de Mozota, compuesto por 184 unidades, presenta una tipología predominantemente rural con predominio de casas unifamiliares de muros gruesos y edificios de baja altura. Al situarse en la zona climática D3, las viviendas construidas antes de la normativa de 1979 suelen obtener calificaciones E o F debido a la falta de aislamiento en fachadas. Aquellas rehabilitadas o construidas tras el Código Técnico de la Edificación de 2006 pueden alcanzar letras C o D. Para mejorar la eficiencia en esta zona, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de muros exteriores y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, lo que reduce drásticamente la demanda de calefacción en los inviernos zaragozanos.
La normativa que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por las directrices de la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El registro oficial es obligatorio para que el certificado tenga validez legal y se realiza de forma telemática. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética oficial de Aragón, que incluye el número de registro y la fecha de caducidad. Es importante recordar que este documento es exigido por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para cualquier anuncio publicitario en portales inmobiliarios, siendo la fuente oficial de referencia el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía).
No disponer del certificado energético vigente en Mozota puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética, conllevan multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como vender una vivienda sin entregar el certificado al comprador, pueden alcanzar los 1.000€. En casos muy graves de falseamiento de datos, la multa puede ascender hasta los 6.000€. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el nuevo habitante por falta de información veraz sobre los gastos energéticos del inmueble.
Además del certificado energético, los propietarios en Mozota pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad de su vivienda. Si el edificio tiene más de 30 o 50 años (según ordenanza municipal), es posible que deba someterse a la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o al Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Realizar ambos trámites de forma coordinada permite ahorrar costes de desplazamiento del técnico. Asimismo, para viviendas que carezcan de suministro eléctrico activo, el boletín eléctrico puede ser necesario junto con el CEE para dar de alta nuevos contratos de energía.