La normativa vigente, específicamente el Real Decreto 390/2021, establece que solo técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos (aparejadores) e ingenieros debidamente colegiados. En Mocejón, trabajamos con profesionales que conocen profundamente el parque edificatorio toledano. El técnico tiene la responsabilidad legal de realizar una inspección al inmueble obligatoria, donde tomará medidas de las estancias, analizará la envolvente térmica (fachadas y ventanas) y revisará las instalaciones de climatización y agua caliente sanitaria. Contratar a un técnico local no solo asegura el cumplimiento de la ley, sino que garantiza que las recomendaciones de mejora energética sean realistas y aplicables a las tipologías constructivas comunes en la zona.
Mocejón presenta un parque inmobiliario compuesto por aproximadamente 2.203 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares y bloques de baja densidad. Gran parte de la edificación del casco urbano fue construida entre las décadas de 1970 y 1990, antes de la implementación de normativas de aislamiento estrictas. Por ello, la calificación energética más habitual en Mocejón oscila entre las letras E y G. Los inmuebles en urbanizaciones más recientes o rehabilitados pueden alcanzar una letra D o C. Para mejorar la nota en esta zona climática D3, las intervenciones más eficaces suelen ser el cambio de carpinterías por ventanas con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como la instalación de sistemas de aerotermia o calderas de condensación, que pueden elevar la calificación hasta dos niveles, incrementando el valor de mercado de la vivienda.
El registro de los certificados en Mocejón depende de la Dirección General de Transición Energética de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Según el marco legal estatal del Ministerio para la Transición Ecológica, no basta con tener el informe firmado por el técnico; es obligatorio que este figure en el registro autonómico para que la etiqueta tenga validez legal. El procedimiento en Castilla-La Mancha conlleva el pago de una tasa administrativa (modelo 046) que actualmente se sitúa en 16,32€ para viviendas individuales. Una vez registrado, el certificado tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una 'G', en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es responsabilidad del propietario renovar el documento antes de su caducidad si el inmueble sigue en el mercado de venta o alquiler.
La ausencia del certificado de eficiencia energética en Mocejón no es un asunto menor. La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador con multas que varían según la gravedad de la infracción. Las infracciones leves (de 300€ a 600€) incluyen anunciar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar su calificación energética. Las graves (de 601€ a 1.000€) se aplican si se vende o alquila sin entregar el certificado al comprador o arrendatario. Por último, las muy graves pueden alcanzar los 6.000€ en casos de falsificación de datos. Además de la multa económica, la falta del CEE puede paralizar la firma ante notario en una compraventa o ser motivo de rescisión de contrato por parte del inquilino, dejando al propietario en una situación de vulnerabilidad jurídica.