Según establece el Real Decreto 390/2021, el certificado de eficiencia energética debe ser realizado exclusivamente por técnicos competentes que posean la titulación académica habilitante. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos debidamente colegiados. Para una vivienda en Miranda de Azán, contar con un técnico colegiado en Salamanca asegura el conocimiento de la normativa local y las particularidades constructivas de la zona. El técnico es el responsable de realizar la inspección al inmueble obligatoria, donde verificará elementos críticos como el envolvente térmico (muros y ventanas) y las instalaciones de climatización (calderas, radiadores o equipos de aire acondicionado). No confíe en ofertas que omitan la visita presencial, ya que invalidan legalmente el documento ante una inspección administrativa.
El parque de viviendas de Miranda de Azán, con sus 274 unidades registradas, presenta una tipología predominantemente de viviendas unifamiliares aisladas y casas de pueblo. Debido a que gran parte de estas construcciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación energética más habitual oscila entre las letras E y G. La zona climática D3 exige un aislamiento reforzado para combatir las bajas temperaturas invernales de la meseta salmantina. Las viviendas que han renovado sus cerramientos con carpinterías de rotura de puente térmico y doble acristalamiento suelen ascender a una letra D. Por otro lado, las nuevas promociones o rehabilitaciones integrales que incorporan sistemas de aerotermia o calderas de biomasa pueden alcanzar calificaciones B o incluso A, reduciendo el consumo energético hasta en un 60% respecto a una vivienda convencional del municipio.
El marco normativo que regula la certificación en Miranda de Azán es el RD 390/2021 a nivel nacional, complementado por las directrices de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de gestionar estos expedientes es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), a través del registro CEREN. Es fundamental que, tras la visita del técnico, el documento sea debidamente inscrito para que la etiqueta tenga validez legal. La normativa exige que cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler en portales inmobiliarios incluya la letra de emisiones y consumo. La etiqueta emitida por el registro oficial de Castilla y León tiene una validez de 10 años, excepto cuando la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años, obligando a una renovación más frecuente para incentivar la mejora de la eficiencia en los inmuebles menos sostenibles.
No disponer del certificado energético en Miranda de Azán al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Además de la multa, el contrato de compraventa o arrendamiento podría ser impugnado por el nuevo ocupante, lo que genera una inseguridad jurídica innecesaria para el propietario. En un mercado como el de Salamanca, la transparencia energética es un valor al alza.