La normativa vigente estipula que solo técnicos competentes con titulación académica habilitante pueden emitir el certificado energético en Mejorada. Este grupo incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales e ingenieros de edificación, todos ellos debidamente colegiados. La elección de un técnico con experiencia en la provincia de Toledo es fundamental, ya que conocerá las soluciones constructivas típicas de la comarca de la Sierra de San Vicente.
Es obligatorio que el técnico realice una inspección al inmueble presencial para medir estancias, comprobar la orientación, analizar los cerramientos (ventanas y muros) y revisar las instalaciones térmicas (calderas, aire acondicionado o termos eléctricos). No confíe en servicios que prometen el certificado sin desplazamiento, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en multas tanto para el técnico como para el propietario vendedor.
Mejorada cuenta con un censo aproximado de 873 unidades inmobiliarias. Su parque de viviendas es heterogéneo, combinando el casco antiguo con edificaciones más recientes. Debido a que gran parte de las construcciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación más frecuente que solemos encontrar en las certificaciones de la zona oscila entre las letras E y G.
Las viviendas unifamiliares predominantes en el municipio suelen presentar pérdidas energéticas por cubiertas no aisladas o carpinterías de aluminio sencillo. Para mejorar la letra en la etiqueta energética Mejorada, las recomendaciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con aislante térmico y la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. En las escasas promociones de obra nueva o rehabilitaciones integrales realizadas tras 2021, es posible alcanzar calificaciones B o incluso A gracias al uso de aerotermia y paneles solares fotovoltaicos.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por la gestión autonómica de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El órgano encargado de la tutela de estos documentos es la Dirección General de Transición Energética. Una vez finalizado el trabajo del técnico, el documento debe inscribirse en el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Castilla-La Mancha.
Esta inscripción es la que otorga el número de registro oficial, necesario para cualquier contrato de compraventa o arrendamiento. La validez general del certificado es de 10 años, a excepción de aquellos inmuebles con una calificación energética G (la más baja), en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa. Conservar el informe completo y la etiqueta es responsabilidad del propietario, aunque nosotros almacenamos una copia de seguridad para todos nuestros clientes de Mejorada.
La carencia del certificado energético en Mejorada cuando existe obligación legal puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se tipifican en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler de la vivienda sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar el inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin cumplir los requisitos.
Además de la multa, la ausencia del CEE puede permitir al comprador rescindir el contrato de compraventa o exigir una indemnización por daños y perjuicios al considerar que se ha ocultado información relevante sobre los costes de mantenimiento energético de la vivienda.
Además del certificado energético, los propietarios en Mejorada pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad y el uso de su propiedad. Para edificios con más de 50 años de antigüedad, es preceptiva la realización de la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación de Edificios (IEE), que analiza la seguridad estructural además de la eficiencia. Si está tramitando una ayuda a la rehabilitación energética a través de los fondos Next Generation, necesitará un certificado previo y uno posterior a las obras para demostrar el ahorro de energía primaria no renovable conseguido, que debe ser de al menos un 30%.