La normativa vigente exige que el certificado sea suscrito por un técnico competente, que debe poseer una titulación académica habilitante como arquitectura, arquitectura técnica, ingeniería o ingeniería técnica. Para las viviendas en Mara, contamos con una red de profesionales colegiados en sus respectivos colegios profesionales de Zaragoza, lo que garantiza la validez legal del documento ante notarios y registros de la propiedad. El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble obligatoria para tomar datos de la envolvente térmica (muros, ventanas) y las instalaciones de climatización y agua caliente. No confíe en servicios que prometen el certificado sin visita, ya que carecen de validez legal y pueden acarrear sanciones administrativas graves.
El parque de viviendas de Mara, compuesto por unas 202 unidades, refleja la realidad de muchos núcleos rurales de Aragón. Gran parte de las edificaciones son anteriores a la normativa térmica de 1979 (NBE-CT-79), lo que suele derivar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Al estar en la zona climática D3, las viviendas unifamiliares de muros de carga de piedra o ladrillo macizo presentan una demanda de energía elevada. Para mejorar esta nota y alcanzar una D o C, las intervenciones más efectivas en la zona incluyen el trasdosado interior con aislante mineral, la sustitución de carpinterías antiguas por ventanas con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, o la instalación de calderas de biomasa, muy eficientes en entornos rurales.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por las directrices de la Dirección General de Energía y Minas de la Diputación General de Aragón (DGA). El Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de Aragón es el órgano encargado de custodiar y validar estas declaraciones. Una vez registrado, el propietario recibe la Etiqueta Energética oficial, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es fundamental conservar el resguardo de presentación y la etiqueta, ya que son documentos exigidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en cualquier operación inmobiliaria.
Incumplir la obligación de disponer del certificado energético en Mara puede conllevar sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación urbana. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler de un piso en portales inmobiliarios sin incluir la calificación, pueden suponer multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves o muy graves, como falsear el resultado o vender un inmueble sin entregar el certificado al comprador, pueden alcanzar los 6.000€. Además de la multa pecuniaria, la ausencia de este documento permite al comprador o inquilino rescindir el contrato o reclamar daños y perjuicios, ya que el CEE se considera parte de la información esencial del consumidor.