De acuerdo con el RD 390/2021, el certificado energético Larva debe ser realizado exclusivamente por un técnico competente. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En nuestra plataforma, solo trabajamos con profesionales con amplia experiencia en la provincia de Jaén, conocedores de la arquitectura tradicional de la comarca y de los materiales de construcción predominantes en el parque inmobiliario local. El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble obligatoria, donde verificará la orientación, las dimensiones de los huecos, el tipo de carpintería (ventanas), el aislamiento de los muros y la eficiencia de las instalaciones de climatización y agua caliente sanitaria. Contratar a un técnico local asegura un conocimiento profundo de las soluciones constructivas de Larva, lo que se traduce en una calificación más precisa y recomendaciones de mejora realistas.
El parque de viviendas de Larva, compuesto por unas 381 unidades, refleja la realidad de muchos núcleos rurales de Andalucía. Predominan las viviendas unifamiliares de autoconstrucción y casas de pueblo, muchas de ellas edificadas antes de la entrada en vigor de la NBE-CT 79. Debido a esta antigüedad y a la dureza de la zona climática D3, la calificación energética más habitual en la zona oscila entre las letras E y G. Las viviendas más antiguas suelen carecer de aislamiento en cámaras de aire, lo que penaliza severamente el consumo en calefacción durante el invierno. Sin embargo, hemos detectado que mediante mejoras sencillas, como la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, o el insuflado de aislamiento en fachadas, es posible subir uno o incluso dos peldaños en la escala energética. Las viviendas de reciente construcción o rehabilitadas integralmente en Larva pueden alcanzar calificaciones C o D, lo que supone un ahorro significativo en las facturas de suministros.
En Andalucía, la gestión de los certificados de eficiencia energética está regulada por la Consejería de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, a través de la Dirección General competente en energía. El marco normativo estatal lo dicta el Real Decreto 390/2021, que amplió los supuestos de obligatoriedad. En Larva, todo inmueble en venta o alquiler debe estar inscrito en el Registro de Certificados Energéticos de Andalucía. Una vez que el técnico registra el documento, la administración emite la etiqueta energética oficial, que incluye el número de registro y la validez del certificado. Este trámite es esencial, ya que las plataformas inmobiliarias y los notarios exigen este código de registro para validar cualquier operación. La fuente de referencia para estos trámites es el portal oficial de la Junta de Andalucía, alineado con las directrices del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica.
El incumplimiento de la normativa sobre certificación energética en Larva puede acarrear sanciones económicas considerables, según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Infracciones leves (300€ a 600€): Por ejemplo, publicitar la venta o alquiler de una vivienda en Larva sin mencionar su calificación energética.
- Infracciones graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Infracciones muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin cumplir los requisitos.
Dado que Larva es un municipio donde el mercado de alquiler residencial y la venta de casas de segunda mano son los principales movimientos inmobiliarios, el control sobre la existencia del CEE es estricto por parte de los organismos de consumo y las entidades notariales.