De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. Para una vivienda en Larrodrigo, lo ideal es contar con un profesional que conozca la arquitectura tradicional de la comarca de la Tierra de Alba, capaz de identificar correctamente los cerramientos de piedra o ladrillo típicos de la zona. El técnico debe realizar una inspección al inmueble obligatoria donde tomará medidas, revisará el sistema de calefacción (frecuentemente calderas de gasoil o biomasa en la zona) y evaluará la calidad de las ventanas. La profesionalidad del técnico asegura que la calificación energética sea fiel a la realidad, evitando posibles reclamaciones futuras del comprador o arrendatario por vicios ocultos en el consumo energético.
Larrodrigo posee un parque inmobiliario de 207 unidades donde predominan las viviendas unifamiliares de tipología rural. Al estar situado en la zona climática D3, los requerimientos de aislamiento son elevados debido a la severidad climática del invierno salmantino. La mayoría de las construcciones anteriores a 1980 carecen de aislamiento en cámara de aire, lo que suele resultar en calificaciones E, F o G. En cambio, aquellas rehabilitadas o construidas tras el Código Técnico de la Edificación de 2006 pueden alcanzar letras D o C. Para mejorar la nota en Larrodrigo, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con lana de roca y la sustitución de carpinterías antiguas por PVC con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, lo que puede reducir la demanda energética hasta en un 40%.
La normativa que regula la eficiencia energética es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, pero la gestión directa depende de la Junta de Castilla y León a través del Ente Regional de la Energía (EREN). El registro es obligatorio y público; cualquier ciudadano puede consultar la validez de una etiqueta en el portal oficial de la Junta. Es importante destacar que la validez del certificado es de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. El propietario es el responsable legal de conservar este documento y entregarlo al nuevo adquirente o mostrarlo al arrendatario. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que estos registros cumplan con los estándares europeos de descarbonización del parque edificado para 2050.
No disponer del certificado energético en Larrodrigo estando obligado a ello puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler de la vivienda sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear el resultado del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
En una localidad de 211 habitantes, el control suele ser riguroso en portales inmobiliarios, donde los algoritmos detectan automáticamente la ausencia de la etiqueta energética, bloqueando el anuncio.