De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes están autorizados para emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos (aparejadores) e ingenieros colegiados. En Láchar, contamos con una red de profesionales habilitados que conocen perfectamente el parque inmobiliario de la Vega de Granada. La normativa exige obligatoriamente una inspección al inmueble; el técnico debe personarse en la vivienda para medir estancias, comprobar la orientación, analizar los cerramientos y revisar los equipos de agua caliente sanitaria y calefacción. No confíes en servicios que no realicen esta visita, ya que el certificado carecería de validez legal y podría acarrear sanciones administrativas graves.
Láchar cuenta con un parque de 1937 viviendas donde predominan las casas unifamiliares de una o dos plantas y edificios de baja densidad. Debido a que gran parte del crecimiento urbano se produjo entre 1970 y 2000, es común encontrar calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Estos inmuebles suelen carecer de aislamiento térmico en cámaras de aire y cuentan con carpinterías de aluminio sencillo. Sin embargo, las viviendas construidas tras el Código Técnico de la Edificación de 2007 suelen alcanzar niveles D o C. Para mejorar la letra en esta zona D3, las recomendaciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con aislante y la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, lo que puede reducir el consumo energético hasta en un 40%.
El registro de los certificados en Láchar se realiza a través de la Consejería de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía, mediante su plataforma telemática PUES (Plataforma Unificada de Energía y Suministros). El marco normativo estatal lo dicta el Real Decreto 390/2021, pero es la administración autonómica la encargada de la inspección y el control de estas certificaciones. Una vez registrado, se emite la Etiqueta Energética de Andalucía, que tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es fundamental conservar el justificante de registro y la etiqueta, ya que serán solicitados por el notario en el momento de la firma de una compraventa o por el portal inmobiliario al publicar un anuncio.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado. En Láchar, las multas pueden oscilar entre los 300€ y los 6.000€. Las infracciones leves (300€ a 600€) suelen derivarse de anunciar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar la calificación energética. Las graves (601€ a 1.000€) ocurren cuando se vende o alquila sin entregar el certificado al destinatario. Las muy graves (1.001€ a 6.000€) se aplican si se falsea el resultado del certificado. Dada la creciente digitalización de los portales inmobiliarios, la administración detecta automáticamente los anuncios que carecen de código de registro, por lo que el riesgo de sanción es real y evitable.