El parque de viviendas de La Taha, compuesto por unas 642 unidades, es heterogéneo pero con un fuerte predominio de construcciones tradicionales y unifamiliares integradas en núcleos como Pitres o Capilerilla. Debido a la antigüedad de muchas de estas edificaciones, construidas antes de las normativas de aislamiento de 1979 y 2007, es frecuente encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. La zona climática D3 implica inviernos fríos que penalizan la demanda de calefacción si no existen muros con cámara de aire o ventanas de rotura de puente térmico. Para mejorar la nota, recomendamos actuaciones como el trasdosado interior de muros de piedra y la sustitución de antiguas calderas por sistemas de aerotermia o calderas de biomasa (pellets), muy eficientes en entornos rurales. Una vivienda rehabilitada en La Taha puede alcanzar fácilmente una letra C o D, aumentando su valor de mercado hasta en un 10%.
El marco normativo nacional está definido por el Real Decreto 390/2021, pero la gestión autonómica recae en la Consejería de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía. El órgano encargado es el Registro Andaluz de Certificados de Eficiencia Energética. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito para que tenga validez legal ante terceros. Una vez registrado, se emite la etiqueta energética, un documento que debe incluirse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler en portales inmobiliarios. La vigencia general del certificado es de 10 años, excepto cuando la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Como expertos, nos encargamos de toda la comunicación telemática con la administración andaluza para que el cliente reciba su etiqueta oficial sin desplazamientos ni burocracia adicional.
No disponer del certificado energético en La Taha al anunciar, vender o alquilar una propiedad puede conllevar sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles: las leves (300€ a 600€) por no mencionar la calificación en el anuncio; las graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del documento. Además del riesgo de sanción, la ausencia del CEE permite al inquilino o comprador impugnar el contrato, pudiendo exigir la resolución del mismo o una indemnización por daños y perjuicios al no haber sido informado correctamente sobre los gastos energéticos futuros de la vivienda.
Además del certificado de eficiencia energética, los propietarios en La Taha a menudo requieren otros documentos técnicos para completar sus gestiones inmobiliarias. Si su edificio tiene más de 50 años, es probable que necesite realizar la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Aunque en Andalucía la cédula de habitabilidad como tal ha sido sustituida por la Licencia de Segunda Ocupación para trámites de suministros, nuestro equipo técnico puede asesorarle y realizar las mediciones necesarias para estos informes complementarios, optimizando la visita técnica para ahorrar costes en la gestión global de su vivienda.