El parque de viviendas de La Losa, compuesto por unas 423 unidades, presenta una tipología mixta donde predominan las viviendas unifamiliares, muchas de ellas de construcción tradicional y otras de finales del siglo XX. Debido a la altitud y al clima de la falda de la Sierra de Guadarrama, la calificación energética más habitual en las construcciones anteriores a 2007 suele situarse entre las letras E y G.
Las viviendas construidas bajo el amparo del Código Técnico de la Edificación (post-2007) suelen alcanzar calificaciones C o D. Para mejorar la letra en La Losa y reducir las facturas de suministros, las actuaciones más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas antiguas por sistemas con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como el aislamiento de bajocubiertas. Dado que estamos en la zona climática D3, una mejora en el aislamiento térmico puede suponer un ahorro energético superior al 30% anual.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, pero la gestión administrativa recae en la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de la recepción y custodia de estos documentos es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (ERCE), que gestiona el Registro Público de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios.
Para que un certificado sea válido en La Losa, debe estar debidamente inscrito en este registro y haber abonado la tasa correspondiente (29,10€ para viviendas). Una vez completado el proceso, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que incluye el número de registro y la fecha de validez. Este documento es el que solicitan los notarios en Segovia para formalizar cualquier escritura de venta o los agentes inmobiliarios para publicar anuncios de alquiler conforme a las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica.
El incumplimiento de la normativa de eficiencia energética puede derivar en sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. En La Losa, las infracciones se categorizan en leves, graves y muy graves, con multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€.
- Infracciones leves (300€ - 600€): Publicitar la venta o alquiler de un piso sin mencionar su calificación energética.
- Infracciones graves (601€ - 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Infracciones muy graves (1.001€ - 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado y la venta paralizada en la notaría, generando costes muy superiores al precio del propio certificado.