Según dicta el RD 390/2021, solo técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir este documento. En el área de Teruel y La Ginebrosa, contamos con un equipo de arquitectos, aparejadores e ingenieros colegiados con amplia experiencia en el parque inmobiliario rural. La normativa exige que el técnico realice personalmente una inspección al inmueble para tomar medidas, revisar la envolvente térmica (muros y ventanas) y analizar las instalaciones de calefacción y agua caliente sanitaria. Contratar a un profesional local no solo agiliza el trámite, sino que asegura un conocimiento profundo de los materiales tradicionales utilizados en la zona, como la piedra y el forjado de madera, fundamentales para una calificación precisa.
El parque de viviendas de La Ginebrosa cuenta con aproximadamente 335 unidades, donde predominan las casas de pueblo de construcción tradicional y algunas rehabilitaciones recientes. Debido a la antigüedad de gran parte de las edificaciones, construidas mayoritariamente antes de la entrada en vigor del CTE de 2006, la calificación energética más frecuente se sitúa en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen presentar deficiencias en el aislamiento de fachadas y cubiertas. Sin embargo, aquellas propiedades que han actualizado sus ventanas a sistemas de rotura de puente térmico o han sustituido antiguas calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa pueden alcanzar fácilmente una letra C o D. En la zona climática B3-C2, mejorar el aislamiento del bajo cubierta es la medida más rentable, pudiendo reducir el consumo energético hasta en un 30%.
En la comunidad autónoma de Aragón, la gestión de los certificados recae sobre el Registro de Certificación Energética de Edificios de Aragón, dependiente del Departamento de Industria. Toda certificación realizada en La Ginebrosa debe cumplir estrictamente con el Real Decreto 390/2021 y ser inscrita telemáticamente en dicho organismo. La validez general del certificado es de 10 años, a excepción de aquellos inmuebles con una calificación energética G, cuya validez se reduce a 5 años para fomentar la renovación energética del parque más ineficiente. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que estos registros se mantengan actualizados para el control estadístico de la eficiencia nacional.
Ignorar la obligación de contar con el certificado energético puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación urbana. En La Ginebrosa, las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar la vivienda sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear los datos del documento. Además de la multa, la ausencia del CEE puede paralizar la firma ante notario durante una compraventa o invalidar un contrato de alquiler si el inquilino decide impugnarlo por falta de información esencial sobre los costes de suministro.