Según establece el RD 390/2021, el certificado debe ser realizado obligatoriamente por un técnico competente. Este perfil corresponde a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros o ingenieros técnicos colegiados. En La Bóveda de Toro, nuestros técnicos cuentan con la titulación habilitante y el seguro de responsabilidad civil en vigor, garantizando que la inspección al inmueble cumple con todos los estándares de calidad. Durante la visita, el profesional medirá las estancias, analizará la composición de los muros, el tipo de carpintería (ventanas) y los sistemas de producción de agua caliente y calefacción. Solo un técnico con conocimiento de la normativa local en Zamora puede asesorar correctamente sobre cómo mejorar la calificación obtenida y asegurar que el registro en el Ente Regional de la Energía sea aceptado sin requerimientos adicionales.
El parque de viviendas en La Bóveda de Toro, compuesto por unas 693 unidades, presenta una tipología mixta entre casas de pueblo tradicionales y construcciones de la segunda mitad del siglo XX. Debido a la antigüedad media de muchas edificaciones, lo más habitual es obtener calificaciones situadas en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen carecer de aislamiento en cámaras de aire y poseen ventanas de aluminio sencillo o madera antigua. Sin embargo, los inmuebles rehabilitados recientemente o aquellos construidos bajo el amparo del Código Técnico de la Edificación (post-2007) suelen alcanzar letras D o C. Para mejorar la nota en esta zona climática D3, las acciones más efectivas son el trasdosado de fachadas con lana de roca, el cambio de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, y la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, muy comunes en el entorno rural de Zamora.
La normativa que regula el certificado de eficiencia energética tiene su base nacional en el Real Decreto 390/2021, pero la gestión administrativa recae sobre la Junta de Castilla y León a través del Ente Regional de la Energía (EREN). Este organismo es el encargado de supervisar las certificaciones y emitir la etiqueta oficial que tendrá una validez de 10 años, salvo en los casos donde la calificación sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es obligatorio que el técnico registre el informe para que este tenga validez legal; un certificado firmado pero no registrado no es válido para una compraventa o contrato de arrendamiento. Los datos se incorporan al sistema público de Castilla y León, permitiendo que cualquier interesado pueda verificar la veracidad del documento. Para más información, se pueden consultar las guías del IDAE o el portal oficial de energía de la comunidad autónoma.
No disponer del certificado energético en La Bóveda de Toro al publicitar una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por no entregar el certificado al comprador o arrendatario en el momento de la firma.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
En una localidad con un mercado de alquiler residencial y de casas rurales, la inspección de consumo suele revisar los anuncios en portales como Idealista o Fotocasa para asegurar que la etiqueta energética es visible y veraz.
Además del certificado energético, los propietarios en La Bóveda de Toro pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad y el uso del edificio. Para inmuebles de más de 40 años, es recomendable o a veces obligatorio según la normativa provincial, la realización de la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación de Edificios (IEE). Estos documentos analizan la seguridad estructural y la accesibilidad. Realizar ambos trámites de forma conjunta puede suponer un ahorro de costes, ya que el técnico aprovecha la misma inspección al inmueble para recabar todos los datos necesarios para la eficiencia energética y la conservación del edificio.