De acuerdo con el RD 390/2021, el certificado debe ser suscrito por un técnico competente. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En La Bañeza, contamos con un equipo de profesionales locales que garantizan la máxima precisión en la toma de datos durante la inspección al inmueble. Es fundamental que el técnico realice la visita presencial para verificar elementos críticos como el tipo de cerramientos, el año de construcción, la orientación y la eficiencia de los sistemas de climatización y agua caliente sanitaria. Elegir un profesional con experiencia en la provincia de León asegura que se tengan en cuenta las particularidades del clima local para proponer mejoras de eficiencia energética realistas y efectivas.
El parque de viviendas de La Bañeza cuenta con aproximadamente 7.864 unidades. Gran parte de la edificación en el casco urbano y zonas de expansión se construyó entre los años 1960 y 1990, antes de la entrada en vigor de normativas térmicas estrictas. Por ello, la calificación energética más habitual es la E o F. En edificios de obra nueva o rehabilitaciones integrales post-2007, es posible alcanzar niveles B o C. Dado que La Bañeza está en la zona climática C1, las viviendas suelen perder mucha energía por puentes térmicos en ventanas y falta de aislamiento en fachadas. Las mejoras más recomendadas para subir la letra de la etiqueta en la zona incluyen el trasdosado de muros exteriores con lana de roca y la sustitución de cristales simples por vidrios bajo emisivos con rotura de puente térmico.
El marco legal estatal viene definido por el Real Decreto 390/2021, pero la gestión administrativa recae en la comunidad autónoma. En Castilla y León, el organismo encargado es el Ente Regional de la Energía (EREN), que gestiona el registro CEREN. Es obligatorio registrar el certificado para que este tenga validez legal ante notarios y portales inmobiliarios. El proceso de registro entrega una etiqueta con un código alfanumérico único. Fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que el propietario es el responsable último de que este documento esté vigente. En La Bañeza, al ser un municipio con una actividad comercial relevante, la inspección de estos certificados es frecuente tanto en locales como en viviendas de alquiler residencial.
Ignorar la obligación de disponer del certificado energético en La Bañeza puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, el contrato de compraventa o arrendamiento podría ser impugnado por el receptor del inmueble, provocando problemas legales de mayor calado.
Además del certificado de eficiencia energética, muchos propietarios en La Bañeza requieren otros documentos técnicos. Para edificios de más de 40 años, es obligatoria la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE), que analiza la seguridad estructural además de la eficiencia. Aunque en Castilla y León no se exige la cédula de habitabilidad como en otras regiones, el CEE es imprescindible para dar de alta suministros de luz o gas en segundas ocupaciones. Si estás rehabilitando una vivienda antigua en el centro histórico, estos informes son la base para solicitar subvenciones de los fondos Next Generation.