La normativa española, bajo el marco del RD 390/2021, estipula que el certificado debe ser realizado por un técnico competente. Esto incluye a arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales o ingenieros técnicos que estén debidamente colegiados. En Jasa, es fundamental contar con un profesional que conozca las particularidades constructivas de Huesca y el Pirineo. El técnico tiene la obligación de realizar una inspección al inmueble presencial, donde verificará las dimensiones, la orientación, los cerramientos y los sistemas de agua caliente y calefacción. No confíes en servicios que prometen el certificado sin visita, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones graves tanto para el técnico como para el propietario.
El parque de viviendas de Jasa, compuesto por unas 213 unidades, refleja la arquitectura tradicional de la Jacetania. Muchas de estas construcciones son anteriores a 1980, lo que suele traducirse en calificaciones energéticas situadas entre las letras E, F y G debido a la falta de aislamiento térmico en muros de piedra gruesos pero conductores. Sin embargo, las rehabilitaciones recientes que han incorporado trasdosados con lana de roca o ventanas de doble cristal con rotura de puente térmico pueden alcanzar una letra D. En esta zona climática D1, las mejoras que más impacto tienen en la etiqueta son la sustitución de calderas de gasoil antiguas por sistemas de aerotermia o biomasa, y la mejora de la envolvente en cubiertas, dado que el gasto en calefacción representa el mayor porcentaje del consumo energético anual en la localidad.
El registro de los certificados en Jasa se realiza a través de la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El proceso es estrictamente telemático desde 2013. Es obligatorio que el certificado esté inscrito para que tenga validez legal ante terceros. Una vez registrado, se obtiene la Etiqueta Energética de Aragón, que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de kg CO2/m² año. Este documento tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Conservar el resguardo del registro es vital, ya que es el documento que solicitarán en la notaría el día de la firma.
Vender o alquilar una vivienda en Jasa sin el certificado energético vigente puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en tres niveles: las leves (300€ a 600€), como publicitar un inmueble en Idealista o Fotocasa sin mencionar la calificación; las graves (601€ a 1.000€), por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (1.001€ a 6.000€), por falsear los datos del documento. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser anulado por el inquilino alegando falta de información veraz, y el notario bloqueará la firma de cualquier escritura de compraventa si no se aporta el código de registro oficial de la etiqueta energética.
Además del certificado energético, los propietarios en Jasa pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad del edificio. Aunque en Aragón no existe la cédula de habitabilidad como tal (se utiliza la licencia de primera o segunda ocupación), si el edificio tiene más de 50 años, es posible que deba someterse a la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o al Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Realizar estos trámites de forma conjunta con el CEE suele optimizar los costes de desplazamiento del técnico a la zona de la Jacetania, asegurando que toda la documentación del inmueble esté al día para subvenciones de rehabilitación energética.