Según establece el RD 390/2021, solo los técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades. En el contexto de Aisa, contar con un técnico colegiado que conozca la arquitectura tradicional de Huesca y las exigencias de la zona climática D1 es fundamental. El profesional debe realizar obligatoriamente una inspección al inmueble para verificar datos como el espesor de los muros de piedra, el tipo de carpintería (madera o aluminio), el doble acristalamiento y la eficiencia de las calderas de biomasa o gasoil habituales en la zona. La firma de un técnico colegiado garantiza que el certificado cumple con la normativa vigente y evita posibles sanciones administrativas por informes incompletos o erróneos.
El municipio de Aisa presenta un parque inmobiliario singular, con 1384 unidades habitacionales donde conviven construcciones de piedra tradicionales con desarrollos más recientes orientados al turismo de montaña. La edad media de las viviendas en el casco antiguo supera los 50 años, lo que suele resultar en calificaciones energéticas bajas, predominantemente en las letras E, F o G, debido a la falta de aislamiento en cubiertas y la presencia de puentes térmicos en muros de carga antiguos.
Sin embargo, para las rehabilitaciones realizadas después de 2007 o nuevas promociones, es común alcanzar letras C o D. En esta zona climática, las mejoras que más impacto tienen en la nota final son la insuflación de aislamiento en muros, el cambio de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y la sustitución de sistemas antiguos de calefacción por aerotermia o calderas de condensación, pudiendo mejorar la calificación en hasta dos niveles y reduciendo el consumo energético en más de un 30% anual.
El marco normativo que regula la eficiencia energética en Aisa emana del Real Decreto 390/2021 a nivel estatal y de las directrices del Gobierno de Aragón a nivel autonómico. El organismo encargado de gestionar estas certificaciones es el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de Aragón, dependiente de la Dirección General de Energía y Minas. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito para que tenga validez legal en contratos de arrendamiento o escrituras de compraventa. Una vez registrado, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que muestra tanto el consumo de energía primaria no renovable como las emisiones de CO2. Este documento debe ser entregado al comprador o mostrado al inquilino, siendo un requisito indispensable para la formalización del trámite ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La carencia del certificado energético en Aisa puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Anunciar la venta o alquiler de la vivienda sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar el inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Dado que Aisa es un núcleo con alta actividad de alquiler vacacional y segundas residencias, los portales inmobiliarios y las inspecciones autonómicas han incrementado el control, haciendo que el riesgo de sanción sea considerable para quienes no cumplan con esta obligación legal.