Según lo estipulado en el RD 390/2021, solo los técnicos competentes que posean la titulación académica y profesional habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros (industriales, de edificación, etc.). En Ibrillos, es esencial contar con un técnico que conozca las particularidades constructivas de la zona de Burgos. El profesional debe estar colegiado y contar con un seguro de responsabilidad civil vigente. La labor del técnico no se limita a rellenar un formulario; debe realizar una inspección al inmueble presencial para medir fachadas, revisar huecos de ventanas, identificar puentes térmicos y analizar la eficiencia de calderas o sistemas de climatización. Confiar en técnicos locales garantiza un conocimiento profundo de la normativa de Castilla y León.
Ibrillos es un núcleo rural con un parque inmobiliario compuesto mayoritariamente por 53 unidades residenciales, donde predominan las viviendas unifamiliares de construcción tradicional. Debido a la antigüedad de muchas de estas construcciones, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento térmico en muros de piedra o ladrillo antiguo y a la presencia de carpinterías metálicas sencillas. Sin embargo, al estar en la zona climática D1, cualquier mejora en el inmueble tiene un impacto directo muy positivo. Las recomendaciones más comunes para subir de letra en Ibrillos incluyen la instalación de sistemas de biomasa (aprovechando recursos locales), la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y el trasdosado interior con aislante mineral. Una vivienda reformada en esta zona puede alcanzar fácilmente una letra C o D, reduciendo drásticamente la factura de calefacción en invierno.
La normativa que rige la eficiencia energética en España es el Real Decreto 390/2021, pero la gestión administrativa recae sobre la Junta de Castilla y León. El órgano competente es el Ente Regional de la Energía (EREN), que gestiona el registro CEREN. Es imperativo que, una vez emitido el certificado por el técnico, este se inscriba oficialmente para que el propietario reciba la etiqueta energética, que es el distintivo visual obligatorio para anuncios. En Castilla y León, el procedimiento es estrictamente digital. Las fuentes oficiales, como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, enfatizan que el certificado tiene una validez de 10 años, excepto cuando la calificación es de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. No olvide que la responsabilidad del registro recae sobre el propietario, aunque habitualmente es el técnico quien realiza este trámite en su nombre.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece un régimen sancionador estricto respecto a la certificación energética. En Ibrillos, no disponer del certificado para vender o alquilar puede acarrear multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€. Las infracciones leves (300€ a 600€) incluyen publicitar el inmueble en portales como Idealista o Fotocasa sin mencionar la calificación energética. Las infracciones graves (601€ a 1.000€) se aplican si se vende o alquila sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario. Por último, las muy graves (1.001€ a 6.000€) se reservan para casos de falsedad documental. Además de la multa pecuniaria, la ausencia de este documento puede invalidar el contrato de arrendamiento o paralizar la firma de la escritura pública ante notario en la provincia de Burgos.