La normativa española es muy estricta respecto a la competencia profesional. El certificado energético en Huerta debe ser realizado obligatoriamente por un técnico competente que posea una titulación académica habilitante, tales como arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos. Todos nuestros profesionales están debidamente colegiados y cuentan con el seguro de responsabilidad civil obligatorio. El técnico es el responsable de realizar la inspección al inmueble para verificar datos críticos como el año de construcción, la orientación, el tipo de cerramientos y la eficiencia de las calderas o sistemas de aire acondicionado. Elegir un técnico con experiencia en la zona de Salamanca garantiza que las propuestas de mejora energética sean realistas y adaptadas al clima local D3.
El parque de viviendas de Huerta, con sus 223 unidades registradas, presenta características típicas de los núcleos rurales de la comarca de Las Villas. Gran parte de las construcciones son viviendas unifamiliares con muros de carga tradicionales o estructuras de hormigón construidas antes de 1980. Por ello, la calificación más frecuente suele oscilar entre las letras E y G. Las viviendas más antiguas suelen carecer de aislamiento en cámaras de aire, lo que eleva el consumo en calefacción debido a la severidad climática de la zona. En cambio, las rehabilitaciones recientes o las construcciones post-2007 suelen alcanzar niveles D o C. Para subir un escalón en la etiqueta, las mejoras más efectivas en Huerta son el trasdosado de fachadas con lana de roca y la sustitución de antiguas calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en este entorno.
Toda certificación en Huerta debe cumplir con el Real Decreto 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a edificios de más de 500 m2 y a viviendas destinadas a alquiler vacacional, entre otros supuestos. En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), que administra el registro ERICLE. Es fundamental que el técnico registre el documento para que este tenga validez legal; de lo contrario, el propietario no podrá formalizar la venta ante notario ni depositar la fianza del alquiler. Una vez registrado, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa vigente.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado energético. En Huerta, las infracciones se categorizan en tres niveles: leves (300€ a 600€) por anunciar la venta sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado de la calificación. Además de las multas, la falta de este documento puede conllevar la nulidad del contrato de arrendamiento y la imposibilidad de inscribir la compraventa en el Registro de la Propiedad, generando retrasos costosos en las operaciones inmobiliarias.