De acuerdo con la normativa vigente, solo técnicos competentes con titulación de arquitectura, arquitectura técnica, ingeniería o ingeniería técnica pueden emitir este documento. En Gumiel de Izán, contamos con técnicos colegiados en la provincia de Burgos que conocen perfectamente la arquitectura tradicional del municipio y los materiales constructivos locales.
El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble obligatoria, donde tomará medidas de las estancias, analizará la envolvente térmica (muros y ventanas) y revisará las instalaciones de agua caliente sanitaria y calefacción. No confíe en servicios que prometen el certificado sin visita, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones administrativas graves tanto para el técnico como para el propietario demandante.
Gumiel de Izán presenta un parque inmobiliario de 702 unidades, caracterizado por un núcleo histórico de gran valor con edificaciones tradicionales de piedra y adobe, junto a zonas de expansión con viviendas unifamiliares más modernas. Dada la antigüedad de gran parte de las viviendas (muchas construidas antes de la NBE-CT-79), la calificación más frecuente suele situarse en las letras E o G.
Las viviendas situadas en el casco urbano consolidado suelen penalizar en la calificación debido a puentes térmicos y carpinterías antiguas. Sin embargo, inmuebles rehabilitados o construidos tras 2007 pueden alcanzar letras D o C. Para mejorar la eficiencia en esta zona climática D3, las intervenciones más efectivas suelen ser la sustitución de calderas de gasoil por aerotermia y el trasdosado interior con aislante de alta densidad, lo que puede subir hasta dos niveles en la escala energética.
La carencia del certificado energético en una operación de venta o alquiler en Gumiel de Izán no es un asunto menor. Según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones pueden ser leves, graves o muy graves, con multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€.
Publicitar un inmueble en portales como Idealista o Fotocasa sin mostrar la calificación energética puede suponer una multa inmediata de hasta 600€. Además, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino y el notario paralizaría la firma de una compraventa si no se aporta el documento original y vigente. Dado que la validez del certificado es de 10 años (excepto si la calificación es G, en cuyo caso es de 5 años), la inversión en el documento es mínima comparada con los riesgos legales de su ausencia.