El parque de viviendas de Grisén, compuesto por 368 unidades, presenta una mezcla de viviendas antiguas en el casco urbano y algunas construcciones más recientes. La mayoría de los edificios construidos antes de 1980 suelen obtener una calificación E o G debido a la falta de aislamiento en cámaras de aire y ventanas de vidrio sencillo. En la zona climática D3, es habitual encontrar sistemas de calefacción por gasoil o calderas de gas antiguas. Para mejorar la letra en el certificado energético Grisén, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con lana de roca y el cambio de carpinterías por aluminio con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. Las viviendas de obra nueva o rehabilitadas integralmente a partir del año 2007 pueden alcanzar niveles B o C con facilidad.
Toda certificación en Grisén debe cumplir estrictamente con el RD 390/2021. En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El registro es un trámite administrativo obligatorio que otorga validez legal al documento y permite la obtención de la etiqueta. Es fundamental que el técnico presente el archivo XML generado ante el Registro de Certificación Energética de Aragón. Una vez registrado, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Fuentes oficiales como el IDAE subrayan la importancia de este trámite para fomentar la descarbonización del parque edificado español.
Vender o alquilar una vivienda en Grisén sin disponer del certificado energético vigente puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013. Las multas se dividen en tres categorías:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por no entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquirente al no cumplirse los requisitos legales informativos sobre la eficiencia del inmueble.