El parque de viviendas en Gistaín, compuesto por unas 81 unidades, presenta un perfil marcadamente tradicional. La mayoría de las construcciones son anteriores a la normativa térmica de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Estas viviendas suelen carecer de aislamiento en cámaras de aire y cuentan con puentes térmicos significativos. Sin embargo, en las rehabilitaciones recientes o viviendas unifamiliares construidas bajo el CTE posterior a 2007, es común alcanzar letras C o D. Para mejorar la eficiencia en la zona climática D1 de Gistaín, las acciones más efectivas suelen ser el trasdosado de muros de piedra con lana de roca y la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, lo que puede elevar la calificación hasta dos niveles en la escala.
El registro de certificados de eficiencia energética en Aragón se gestiona a través del Departamento competente en materia de Energía del Gobierno de Aragón. La normativa autonómica complementa al RD 390/2021, exigiendo que todos los certificados se inscriban telemáticamente para obtener la etiqueta oficial. Actualmente, la tasa de registro para viviendas existentes en la comunidad es de 0 euros, aunque este dato puede variar según actualizaciones presupuestarias anuales. El Ministerio para la Transición Ecológica y el IDAE supervisan que estos registros cumplan con los estándares europeos de descarbonización del parque edificado. Una vez registrado, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última reforma legislativa.
Incumplir la obligación de disponer del certificado energético en Gistaín puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles: leves (300€ a 600€) por anunciar el alquiler o venta sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o inquilino; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información. En un entorno como Gistaín, donde el mercado de alquiler vacacional o de segunda residencia es relevante, la inspección de portales inmobiliarios por parte de la administración es frecuente, y la ausencia de la etiqueta energética es motivo de sanción inmediata, además de poder invalidar el contrato de compraventa.