El parque de viviendas de Gema, compuesto por unas 206 unidades, presenta características propias de un núcleo rural zamorano. Gran parte de las construcciones son casas de pueblo tradicionales y viviendas unifamiliares construidas antes de 1980, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento en muros de piedra o ladrillo antiguo y a carpinterías de madera o aluminio sin rotura de puente térmico. Sin embargo, aquellas viviendas rehabilitadas tras la entrada en vigor del CTE en 2007 suelen alcanzar niveles C o D. Para mejorar la eficiencia en esta zona climática D3, las recomendaciones técnicas más habituales incluyen el trasdosado de fachadas con aislante térmico y la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o calderas de condensación de alta eficiencia, lo que puede elevar la nota hasta dos letras en la escala oficial.
La normativa que regula la eficiencia energética en Gema se basa en el Real Decreto estatal, pero su gestión recae en la Junta de Castilla y León a través del Ente Regional de la Energía (EREN). Este organismo es el encargado de supervisar el Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios. Es obligatorio que el certificado esté registrado para que tenga validez legal ante terceros. El propietario es el responsable de solicitar este trámite, aunque en certificadosbaratos.es incluimos la gestión del registro de forma integral. La etiqueta energética resultante tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa de 2021. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que estos procedimientos aseguren la transparencia en el mercado inmobiliario.
No disponer del certificado energético en Gema durante el proceso de venta o alquiler no es una opción, sino una infracción de la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las sanciones se dividen en tres niveles: las leves (de 300 a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; las graves (de 601 a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (de 1.001 a 6.000€) por falsear el resultado o actuar sin técnico competente. En una localidad de tamaño reducido como Gema, el control administrativo es cada vez más estricto, especialmente con la monitorización automática que realizan los portales inmobiliarios. Además de la multa económica, la ausencia del CEE puede paralizar una firma ante notario o permitir que un inquilino rescinda el contrato de alquiler por incumplimiento de los requisitos legales.