El parque de viviendas de Fresneña, compuesto por 116 unidades censadas, refleja la realidad de muchos núcleos rurales de la zona de la Sierra de la Demanda. Predominan las viviendas unifamiliares de piedra o ladrillo construidas antes de la entrada en vigor de la NBE-CT 79, lo que suele traducirse en calificaciones energéticas bajas, predominantemente letras E, F o G. Estas viviendas suelen presentar puentes térmicos significativos y sistemas de calefacción por biomasa o gasóleo con calderas antiguas. En la zona climática D1, las mejoras más efectivas para subir de letra incluyen el trasdosado interior con aislante de lana de roca, el cambio de ventanas simples por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, y la instalación de bombas de calor aerotérmicas. Una vivienda rehabilitada en Fresneña puede alcanzar fácilmente una calificación C o D, aumentando su valor de mercado de forma considerable.
El marco normativo que regula la eficiencia energética en Fresneña es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal y las disposiciones específicas de la Junta de Castilla y León. El órgano encargado de la gestión es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN). El registro es obligatorio para que el certificado tenga validez legal ante terceros. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética oficial, que muestra el consumo de energía primaria (kWh/m² año) y las emisiones de CO2 (kgCO2/m² año). Este documento tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es fundamental conservar el justificante de registro y la etiqueta, ya que serán requeridos por portales inmobiliarios y por el notario en cualquier operación de transmisión patrimonial.
No disponer del certificado energético en Fresneña al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, con multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€. Una infracción leve común es publicar un anuncio en Idealista o Fotocasa sin mostrar la calificación energética real. Una infracción grave sería vender o alquilar el inmueble sin entregar el certificado al nuevo propietario o inquilino. Además de la multa pecuniaria, la ausencia de este documento puede dar lugar a la rescisión del contrato de alquiler por incumplimiento de los derechos del consumidor o a la paralización de una firma ante notario, causando retrasos y costes adicionales innecesarios en la transacción.