El parque inmobiliario de Figueruelas, compuesto por 587 unidades, presenta una tipología mixta. Una parte significativa de las viviendas fue construida entre las décadas de 1970 y 1990, coincidiendo con el auge industrial de la zona por la proximidad a la planta de Stellantis. En estas construcciones, es habitual encontrar calificaciones energéticas tipo E o F, debido a aislamientos insuficientes en fachadas y carpinterías metálicas sencillas. Por otro lado, las promociones más recientes de unifamiliares suelen alcanzar letras C o D. Para mejorar la nota en esta zona climática, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado interior con lana mineral y la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, lo que puede elevar la calificación hasta dos letras y reducir el gasto en calefacción hasta un 40%.
La normativa que regula el certificado energético en Figueruelas emana del RD 390/2021 a nivel estatal, mientras que la gestión administrativa recae en la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El órgano encargado de la tutela de estos documentos es el Registro de Certificación de Eficiencia Energética de Edificios de Aragón. Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que la etiqueta energética tenga validez legal ante notario o en portales inmobiliarios. La tasa administrativa en Aragón es fija para viviendas individuales y locales, facilitando la transparencia en el proceso. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que el certificado tiene una validez máxima de 10 años, salvo en casos de calificación G, donde la validez se reduce a 5 años para fomentar la rehabilitación energética.
No disponer del certificado energético en Figueruelas para anunciar, vender o alquilar un inmueble conlleva riesgos legales y económicos importantes. La Ley 8/2013 establece sanciones que oscilan entre los 300€ y los 6.000€ dependiendo de la gravedad de la infracción. Publicitar una vivienda en Idealista o Fotocasa sin mostrar la etiqueta energética se considera una infracción leve. Sin embargo, falsear el resultado u omitir el certificado en la escritura de venta se tipifica como infracción grave o muy grave. En una localidad con alta demanda de alquiler residencial vinculada al sector industrial, las inspecciones administrativas son cada vez más frecuentes para asegurar que los inquilinos conocen el coste energético de su futura vivienda antes de firmar el contrato.