La normativa española, bajo el RD 390/2021, estipula que el certificado energético en Chilluévar debe ser realizado exclusivamente por técnicos competentes con titulación habilitante. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros (industriales, civiles, de minas, etc.). Es fundamental que el profesional esté colegiado para garantizar la validez del documento ante la administración. En una localidad de 1.629 habitantes como Chilluévar, contar con un técnico que conozca las particularidades constructivas de la provincia de Jaén es una ventaja, ya que sabrá identificar correctamente los puentes térmicos habituales en las edificaciones de la zona. El técnico es el responsable de realizar la inspección al inmueble, tomar fotografías de las instalaciones y mediciones de los cerramientos para asegurar que la calificación obtenida sea veraz y útil para el futuro comprador o inquilino.
El parque de viviendas de Chilluévar, compuesto por unas 770 unidades, presenta una tipología mixta donde predomina la vivienda unifamiliar entre medianeras y construcciones tradicionales. Gran parte de la edificación es anterior a la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación de 2006, lo que sitúa la calificación media esperada entre las letras E y G. Las viviendas construidas entre 1970 y 1990 suelen carecer de aislamiento en cámara de aire, lo que penaliza la nota final. Sin embargo, en la zona climática D3, pequeñas mejoras pueden subir la calificación a una D o C. Las intervenciones más efectivas en Chilluévar incluyen la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, así como la instalación de sistemas de climatización por aerotermia o biomasa, muy comunes en zonas rurales de Jaén por la disponibilidad de combustible local.
El marco legal que regula el certificado energético en Chilluévar es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional. En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre el Registro Andaluz de Certificados de Eficiencia Energética, dependiente de la Consejería competente en materia de energía de la Junta de Andalucía. Este organismo es el encargado de supervisar que todos los certificados presentados cumplan con los requisitos técnicos mínimos. Una vez el técnico registra el documento, se emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es obligatorio incluir esta etiqueta en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler, ya sea en portales inmobiliarios o escaparates físicos, citando siempre la fuente oficial del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica.
No disponer del certificado energético Chilluévar siendo obligatorio puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en tres niveles: las leves (multas de 300€ a 600€) por no mencionar la calificación en anuncios; las graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado; y las muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado o actuar sin ser técnico competente. En una localidad pequeña, el control suele intensificarse en las transacciones notariales, donde el registrador de la propiedad exigirá el código de registro de la Junta de Andalucía para proceder con la inscripción. Además, la ausencia de este documento permite al comprador o inquilino rescindir el contrato o reclamar daños por falta de información sobre el consumo energético de la vivienda.