De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes que posean una titulación académica y profesional habilitante pueden emitir el certificado de eficiencia energética Cee. Esto incluye principalmente a arquitectos, arquitectos técnicos (aparejadores) e ingenieros de diversas especialidades. Es fundamental que el técnico esté debidamente colegiado en su colegio profesional correspondiente, como el de A Coruña, lo que garantiza que cuenta con un seguro de responsabilidad civil vigente. Nuestros profesionales en la zona no solo realizan la inspección al inmueble obligatoria, sino que asesoran al propietario sobre las mejoras más rentables para subir de letra en la escala de eficiencia, algo vital en una zona de clima C1 donde el aislamiento contra la humedad es prioritario.
El parque de viviendas de Cee, compuesto por unas 5.562 unidades, presenta una tipología mixta. Encontramos un núcleo urbano con bloques de viviendas construidos mayoritariamente entre 1970 y 1990, junto con un importante número de viviendas unifamiliares en las parroquias periféricas. Dada la antigüedad media del parque, la calificación energética más frecuente en Cee oscila entre las letras E y G. Las viviendas construidas antes de la entrada en vigor del CTE de 2006 suelen carecer de aislamiento térmico en cámara, lo que penaliza la nota final. Sin embargo, propiedades recientes o rehabilitadas pueden alcanzar fácilmente una letra C o D. Para mejorar la eficiencia en esta zona, las intervenciones más efectivas suelen ser el cambio de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o condensación.
Toda certificación energética realizada en Cee debe cumplir estrictamente con la normativa estatal y la específica de la Xunta de Galicia. El Registro de Certificados de Eficiencia Enerxética de Edificios de Galicia, gestionado por el INEGA, es el repositorio oficial donde debe quedar inscrita la documentación. Sin este registro, el certificado carece de validez legal para su uso en contratos de compraventa o alquiler. Las fuentes oficiales, como el Ministerio para la Transición Ecológica, estipulan que el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es responsabilidad del propietario renovar el documento si este caduca durante el periodo en que la vivienda esté anunciada en portales inmobiliarios.
La Ley 8/2013 establece sanciones severas para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado energético. En una localidad como Cee, con una actividad inmobiliaria relevante debido a su condición de cabecera de comarca, las inspecciones son habituales, especialmente en anuncios de Idealista o Fotocasa. Las multas se dividen en tres niveles: leves (de 300€ a 600€) por anunciar un piso sin mencionar su calificación; graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al interesado; y muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado o actuar sin técnico habilitado. Además de la multa económica, la ausencia de este documento puede conllevar la nulidad del contrato de arrendamiento o la paralización de la firma ante notario.
Además del certificado energético Cee, existen otros trámites que los propietarios suelen requerir. Si su edificio tiene más de 50 años de antigüedad, es probable que deba pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE), que ya incluye el propio certificado energético. Aunque en Galicia la cédula de habitabilidad no se exige como en otras comunidades, el certificado de eficiencia es el documento que hereda esa función de control de calidad técnica para los suministros. Realizar varios trámites conjuntamente con el mismo técnico colegiado suele suponer un ahorro significativo en desplazamientos y honorarios finales.