La normativa vigente estipula que solo técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir este documento. En el caso de Castrillo Mota de Judíos, contamos con una red de arquitectos, aparejadores e ingenieros colegiados con amplia experiencia en la provincia de Burgos. Estos profesionales poseen la capacidad técnica para evaluar sistemas de calefacción por biomasa, calderas de gasoil o sistemas eléctricos habituales en la zona. El técnico tiene la obligación legal de realizar una inspección al inmueble, donde medirá fachadas, revisará huecos (ventanas) y analizará las instalaciones térmicas. Trabajar con técnicos locales asegura un conocimiento profundo de las soluciones constructivas típicas de la comarca del Odra-Pisuerga, garantizando que las propuestas de mejora para subir de letra sean realistas y rentables.
El parque de viviendas de Castrillo Mota de Judíos, compuesto por unas 46 unidades, es predominantemente de tipología unifamiliar con muros de carga de piedra o adobe. Debido a la antigüedad de muchas construcciones, la calificación energética típica suele situarse entre las letras E y G. Las viviendas construidas antes de 1980 carecen habitualmente de aislamiento térmico en cámaras, lo que, sumado a la zona climática D1 (inviernos fríos y veranos moderados), penaliza el consumo en calefacción. Para mejorar la eficiencia en esta zona, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado interior con aislante de lana de roca, el cambio de carpinterías sencillas por ventanas con rotura de puente térmico y vidrio bajo emisivo, y la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o pellets, que pueden elevar la calificación hasta una letra C o B.
Toda certificación en la localidad se rige por el marco estatal del RD 390/2021 y la normativa específica de la Junta de Castilla y León. El órgano encargado de la gestión es el Ente Regional de la Energía (EREN), que supervisa el registro de certificados a través de su plataforma telemática CERES. Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. Una vez registrado, el documento tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica establecen que el propietario es el responsable último de mantener este documento en vigor y entregarlo al nuevo adquirente o inquilino.
El incumplimiento de la obligación de disponer del certificado energético puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. En Castrillo Mota de Judíos, las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información. Además de la multa, la ausencia del CEE puede paralizar una venta en notaría o ser motivo de rescisión de contrato por parte del inquilino. Dado el tamaño del municipio, cualquier transacción inmobiliaria es fácilmente monitorizable por la administración regional, por lo que no merece la pena asumir riesgos legales por un trámite tan económico.