Cartajima cuenta con un parque inmobiliario compuesto por unas 196 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares de arquitectura tradicional, muchas de ellas con muros de gran espesor que proporcionan una inercia térmica natural excelente. Sin embargo, al ser construcciones mayoritariamente previas a la normativa de aislamiento de 1979 (NBE-CT-79), es habitual que la calificación energética predominante se sitúe entre las letras E y G. Las viviendas rehabilitadas recientemente con doble acristalamiento y aislamiento en cubiertas pueden alcanzar niveles D o incluso C. En la zona climática A4, las mejoras que más impacto tienen en la letra final son la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y la instalación de sistemas de climatización mediante aerotermia o bombas de calor de alta eficiencia, reduciendo significativamente el consumo de energía primaria no renovable.
El marco normativo que regula la eficiencia energética en Cartajima emana del Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, pero su gestión operativa depende de la Junta de Andalucía. El órgano encargado de la tutela y control de estos documentos es el Registro de Certificados Energéticos de Andalucía, integrado en la Consejería competente en materia de energía. Es fundamental que, tras la visita, el técnico presente el archivo XML generado en la plataforma oficial para obtener la etiqueta energética con su correspondiente código de registro. Este código es el que solicitará el notario el día de la venta o el que deberá figurar en cualquier contrato de arrendamiento. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica subrayan la importancia de este trámite como herramienta de transparencia para el consumidor final.
No disponer del certificado energético en Cartajima cuando existe obligación legal conlleva riesgos económicos considerables. Según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves. Publicar un anuncio de venta o alquiler en portales como Idealista o Fotocasa sin mostrar la etiqueta energética puede acarrear multas de entre 300 y 600 euros. En casos de falseamiento de datos o venta sin entregar el documento al comprador, las sanciones pueden ascender hasta los 6.000 euros. Además de la multa económica, la ausencia del CEE puede paralizar la firma de una escritura pública o ser motivo de rescisión de un contrato de alquiler si el inquilino lo reclama judicialmente.