La normativa vigente estipula que solo técnicos competentes con titulación académica habilitante pueden emitir el certificado energético en Calomarde. Estos profesionales son principalmente arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos, todos ellos debidamente colegiados y con seguro de responsabilidad civil en vigor. El técnico asignado tiene la responsabilidad legal de realizar una inspección al inmueble obligatoria, donde verificará elementos constructivos, sistemas de calefacción, ACS y cerramientos. En una zona de montaña como Calomarde, la experiencia del técnico en identificar puentes térmicos y sistemas de biomasa o gasoil es fundamental para obtener una calificación precisa que no penalice injustamente el valor del inmueble.
El parque de viviendas de Calomarde, compuesto por unas 132 unidades, presenta características propias de los núcleos rurales turolenses. La mayoría son construcciones anteriores a 1980, ejecutadas antes de la primera normativa de aislamiento térmico (NBE-CT-79). Por ello, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen tener muros de carga gruesos que aportan inercia, pero carecen de aislante en cámaras o cubiertas. Para mejorar la letra en esta zona climática D3, las intervenciones más eficaces suelen ser el trasdosado interior con lana de roca y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo, lo que puede elevar la calificación hasta una D o incluso C en rehabilitaciones integrales.
Toda certificación en Calomarde debe cumplir con el Real Decreto 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos, como edificios públicos o alquileres vacacionales. En Aragón, el órgano encargado de la gestión es la Dirección General de Energía y Minas, dependiente del Departamento de Economía, Planificación y Empleo. El registro es un trámite obligatorio para que el certificado tenga validez legal ante notaría o agencias inmobiliarias. La tasa administrativa en Aragón es fija para viviendas individuales (actualmente en torno a los 25€). Una vez registrado, el propietario recibe la etiqueta energética, que debe incluirse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler, cumpliendo con las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
No disponer del certificado energético vigente para vender o alquilar un piso en Calomarde conlleva riesgos legales y económicos significativos. Según la Ley 8/2013, las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, con multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€. Una infracción leve común es anunciar la venta de una casa en portales inmobiliarios sin mencionar la calificación energética. Una infracción grave sería vender el inmueble sin entregar el certificado original al comprador. En una localidad con potencial de turismo rural como Calomarde, el control sobre los alquileres de corta estancia es cada vez mayor, y la falta de etiqueta válida puede paralizar contratos o derivar en sanciones administrativas por parte de los servicios de inspección autonómicos.