El parque inmobiliario de Huérguina consta de aproximadamente 134 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares de construcción tradicional y algunas reformas posteriores a 1980. Debido a la antigüedad de muchas construcciones y a la severidad climática de la zona (inviernos con temperaturas bajas constantes), la calificación energética típica suele oscilar entre las letras E y G. Las casas de piedra o ladrillo antiguo sin aislamiento en cámara suelen obtener una G, mientras que aquellas que han sustituido ventanas por modelos con rotura de puente térmico pueden subir a una E o D.
Para mejorar la letra de la etiqueta en Huérguina, las recomendaciones más efectivas suelen ser: 1) Instalación de trasdosados con aislamiento térmico (lana de roca o EPS), 2) Sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa (pellets), muy eficientes en entornos rurales, y 3) Mejora de la estanqueidad de los huecos. Estas mejoras no solo suben el valor del inmueble, sino que reducen drásticamente la factura energética en una zona de alta demanda de calefacción.
Toda certificación en Huérguina debe cumplir con el marco estatal del RD 390/2021 y ser tramitada ante el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Castilla-La Mancha, dependiente de la Dirección General de Transición Energética. Este organismo es el encargado de supervisar que los informes cumplen con la metodología de cálculo aprobada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La normativa autonómica exige el pago de una tasa para la obtención del código de registro y la etiqueta oficial, documento indispensable para que el certificado tenga validez legal. Al contratar con nosotros, la presentación telemática ante el órgano autonómico está incluida, evitando que el propietario tenga que desplazarse o realizar trámites complejos con certificado digital. La etiqueta resultante tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa más reciente.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado energético. En Huérguina, las multas pueden clasificarse en tres niveles: Leves (300€ a 600€) por anunciar una vivienda sin mencionar su calificación; Graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y Muy Graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Más allá de las multas, la falta del CEE puede paralizar una venta en notaría o ser motivo de rescisión de contrato de alquiler por parte del inquilino. En un mercado inmobiliario cada vez más regulado, contar con el certificado en vigor es una garantía de transparencia y seguridad jurídica para todas las partes implicadas.