Calanda posee un parque inmobiliario de aproximadamente 2.402 viviendas, con una tipología diversa que incluye desde casas tradicionales en el casco antiguo hasta bloques de pisos de mediados del siglo XX y unifamiliares más recientes. Debido a que gran parte del parque fue construido antes de las normativas de aislamiento de 1979 y 2007, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. En la zona climática B3-C2, los inviernos en el Bajo Aragón exigen sistemas de calefacción eficientes. Para mejorar la nota, las recomendaciones más frecuentes en Calanda suelen ser el cambio de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y la mejora del aislamiento en cubiertas, lo que puede elevar la calificación a una D o C.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal. En la comunidad autónoma, el organismo encargado de la gestión es el Registro de Certificación Energética de Edificios de Aragón, dependiente del Departamento de Economía. Es obligatorio registrar el certificado para que tenga validez legal; de lo contrario, no podrá ser utilizado ante notario para una compraventa ni para formalizar un contrato de alquiler. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa más reciente para fomentar la rehabilitación de los inmuebles menos eficientes.
No disponer del certificado energético en vigor al vender o alquilar una vivienda en Calanda puede conllevar sanciones graves. Según la Ley 8/2013, las multas se dividen en tres niveles: las leves (de 300 a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; las graves (de 601 a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al destinatario; y las muy graves (de 1.001 a 6.000€) por falsear la información del registro. Además de la multa económica, el contrato de compraventa o arrendamiento podría ser impugnado por el adquirente o arrendatario por incumplimiento de los requisitos informativos obligatorios.
Además del certificado energético, los propietarios de edificios con más de 50 años en Calanda pueden requerir la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Estos documentos analizan la seguridad, estanqueidad y accesibilidad del inmueble. Realizar estos trámites de forma conjunta no solo garantiza el cumplimiento de la ley, sino que es un paso previo fundamental para solicitar subvenciones de rehabilitación energética de los fondos Next Generation, muy relevantes para el parque de viviendas de Teruel.