La normativa vigente estipula que solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En Botorrita, nuestros técnicos cuentan con la titulación necesaria y el seguro de responsabilidad civil obligatorio para realizar la inspección al inmueble. La visita física es un requisito legal innegociable; durante la misma, el profesional tomará medidas de las estancias, analizará la envolvente térmica (muros y ventanas) y revisará las instalaciones de climatización y agua caliente sanitaria. Elegir un técnico local asegura un conocimiento profundo de la zona climática D3 y de las soluciones constructivas habituales en la provincia de Zaragoza.
Botorrita cuenta con un parque de unas 321 viviendas, donde predominan las construcciones unifamiliares y las casas de pueblo tradicionales. Gran parte de los inmuebles fueron construidos antes de 1980, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G debido a la falta de aislamiento térmico original. En las zonas de expansión más reciente, los inmuebles pueden alcanzar una D o incluso una C. Para mejorar la nota en esta zona, las intervenciones más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y la actualización de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, aprovechando los recursos locales y mejorando el confort en los meses de invierno.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional. En el ámbito autonómico, el órgano competente es el Departamento de Industria del Gobierno de Aragón. Es obligatorio que el certificado esté registrado para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. El registro proporciona la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es fundamental conservar el documento original y el justificante de registro, ya que son requeridos por las plataformas inmobiliarias para publicar cualquier anuncio de alquiler o venta en la zona.
Incumplir la obligación de disponer del certificado energético puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar la vivienda sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado válido; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del documento. En una localidad de 524 habitantes como Botorrita, el control sobre el alquiler residencial y vacacional es cada vez más estricto, y los portales inmobiliarios bloquean automáticamente aquellos anuncios que no incluyen la etiqueta oficial debidamente registrada en Aragón.