El parque de viviendas de Boquiñeni, compuesto por unas 485 unidades, presenta una tipología predominantemente de viviendas unifamiliares y casas de pueblo. Debido a la antigüedad de gran parte de estas construcciones, muchas de ellas anteriores a la normativa de aislamiento de 1979, la calificación más frecuente suele situarse entre las letras E y G. Estos inmuebles suelen presentar carencias en aislamiento térmico en fachadas y cubiertas. Por el contrario, las rehabilitaciones recientes o viviendas construidas post-2007 suelen alcanzar niveles D o C. Para mejorar la letra en esta zona D3, las acciones más eficaces suelen ser la sustitución de ventanas antiguas por vidrios bajo emisivos y la instalación de sistemas de aerotermia o biomasa, muy comunes en entornos rurales de Zaragoza.
Toda certificación en Boquiñeni debe cumplir con el marco estatal del RD 390/2021. En el ámbito autonómico, el documento debe inscribirse obligatoriamente en el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de Aragón, gestionado por la Dirección General de Energía y Minas. Este trámite es indispensable para que el certificado tenga validez legal y se pueda obtener la etiqueta energética. Los datos volcados en este registro alimentan las estadísticas del IDAE y del Ministerio para la Transición Ecológica, permitiendo un control sobre las emisiones de CO2 del parque edificado. Una vez registrado, el certificado tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa.
No disponer del certificado energético en Boquiñeni al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Publicar anuncios sin mencionar la calificación energética o no renovar certificados caducados.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
En Boquiñeni, con un mercado de alquiler residencial activo, los inspectores de consumo pueden verificar la existencia de la etiqueta en los principales portales inmobiliarios.